4 15. Respecto a las obligaciones de respeto y garantía de los derechos humanos, los peticionarios alegaron que el Estado debe organizar su aparato para garantizar y asegurar el goce de los derechos y libertades protegidas internacionalmente. En este sentido, de acuerdo con los peticionarios, las obligaciones del Estado no se limitan a la adopción simple y formal de medidas legislativas, administrativas o judiciales que sean necesarias para hacer efectivos los derechos consagrados en la Convención Americana, sino que también incluye la puesta en práctica de dichas medidas. 16. En relación con el derecho a la vida, los peticionarios destacaron la estrecha relación entre este derecho, el derecho a la integridad física, psíquica y moral, y el derecho a la preservación de la salud. Los peticionarios sostuvieron que la denegación del Estado conllevó a que, por algunos períodos de tiempo, el señor Duque no tuviera la protección necesaria para atender su salud física y emocional como persona que vive con VIH, socavando su derecho a la vida. 17. En cuanto al derecho a la integridad personal, los peticionarios alegaron que, al denegarle su legítimo derecho a la pensión de sobrevivencia y colocarlo en una situación de desprotección conforme a sus circunstancias de afectación al mínimo vital, ausencia de ingresos y desempleo, el Estado puso en grave riesgo la salud y la integridad física y psíquica del señor Duque. En particular, los peticionarios indicaron que el señor Duque tuvo que padecer días muy difíciles debido a la falta de acceso seguro al tratamiento médico y “duró una época en que estuvo sin tomar medicamentos”. Adicionalmente, de acuerdo con los peticionarios, la denegación de su legítimo derecho a la pensión de sobrevivencia en razón de su orientación sexual y la situación de desprotección en la que fue colocado, crearon en el señor Duque sentimientos de injusticia y de mayor estigmatización, así como sufrimientos psíquicos y ansiedad. En ese sentido, los peticionarios destacaron que la falta de acceso seguro a una asistencia médica oportuna y adecuada es solamente una de las numerosas consecuencias de la discriminación verificada en este caso, ya que perjudica de manera más amplia la calidad de vida, la integridad física, el libre desarrollo de la personalidad y el derecho a la vida en condiciones dignas. 18. En particular, en cuanto al tratamiento recibido, los peticionarios señalaron que la denegatoria de la pensión de sobreviviente implicó que el señor Duque pasara de contar con las prestaciones derivadas del régimen contributivo de seguridad social en salud –al cual se encontraba afiliado mientras vivía con JOJG- al régimen subsidiado, cuyas prestaciones serían 50% inferiores. Al respecto, manifestaron que al quedar desprovisto de la cobertura en salud, en razón del fallecimiento de su compañero permanente; al serle denegada la pensión de sobrevivencia y demás prestaciones sociales; y dada la imperiosa y vital necesidad de mantener el tratamiento médico que demanda su condición de persona que vive con VIH, el señor Duque se vio en la necesidad de conseguir por su propia cuenta los recursos necesarios para poder permanecer afiliado a una EPS. Sin embargo, según los peticionarios, el hecho de que el señor Duque haya obtenido el acceso a una asistencia médica por sus propios medios, no significa que se encuentre garantizada de manera permanente y en las condiciones que se requieren dado el desarrollo del VIH. Por ello, los peticionarios consideraron que la sustitución pensional garantizaría las condiciones para asegurar al señor Duque un tratamiento médico adecuado. 19. Respecto al principio de igualdad ante la ley y no discriminación, los peticionarios alegaron que el principio fundamental de igualdad y no discriminación ha ingresado en el dominio del ius cogens y que la “orientación sexual” es una categoría protegida por la Convención Americana y se encuentra entre las razones prohibidas de discriminación. Los peticionarios destacaron que la

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