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cuando circulaban en un vehículo. Este hecho se produjo en el Parque General San
Martín, de la ciudad de Mendoza.
Según los testigos, estas personas fueron
interrogadas o detenidas por al menos cuatro agentes policiales con el uniforme
correspondiente a la Dirección motorizada de la Policía de Mendoza, que se
desplazaban en dos automóviles de esa fuerza de seguridad.
4.
Este episodio fue comunicado aproximadamente una hora después de ocurrido a
los familiares del seńor Garrido por la seńora Ramona Fernández, quien conoció del
hecho por el relato de un testigo presencial.
5.
Los familiares del seńor Garrido iniciaron de inmediato su búsqueda y se
preocuparon pues existía contra él una orden judicial de detención. La familia solicitó a
la abogada Mabel Osorio que averiguara dónde se encontraba aquél. El resultado de la
averiguación fue que el seńor Adolfo Garrido no se hallaba detenido en ninguna
dependencia policial. Sin embargo, los familiares encontraron en la Comisaría Quinta
de Mendoza el vehículo en el que los seńores Garrido y Baigorria viajaban en el
momento de su detención. La policía les informó que dicho vehículo había sido hallado
en el Parque General San Martín con motivo de un llamado anónimo denunciando que
se trataba de un auto abandonado.
6.
El 30 de abril de 1990 la abogada Osorio interpuso una acción de hábeas corpus
respecto del seńor Garrido y el 3 de mayo hizo lo mismo el abogado Oscar A. Mellado
respecto del seńor Baigorria. Ambas acciones se tramitaron ante el Cuarto Juzgado de
Instrucción de la Primera Circunscripción Judicial de la provincia de Mendoza y fueron
rechazadas por no haberse probado la privación de libertad.
7.
El 2 de mayo de 1990 la familia del seńor Garrido efectuó ante la Fiscalía de
turno una denuncia formal por la desaparición forzada de ambas personas. La
tramitación de esta causa tuvo lugar en el Cuarto Juzgado de Instrucción de la Primera
Circunscripción Judicial de la provincia de Mendoza y llevó el Nş 60.099.
8.
En la oportunidad en que el seńor Esteban Garrido, hermano de una de las
víctimas, fue citado a declarar al Juzgado, se encontró allí al oficial de policía
Geminiani, quien reconoció que la foto del seńor Adolfo Garrido fue exhibida por un
agente policial a los dueńos de un negocio que había sido asaltado y que los policías “lo
andaban buscando”. De estas manifestaciones quedó constancia en el expediente
judicial.
9.
La demanda indica los nombres de testigos presenciales que vieron que los
seńores Garrido y Baigorria fueron detenidos por personal policial.
10.
Los familiares de los desaparecidos denunciaron los hechos ante la Comisión de
Derechos y Garantías de la Cámara de Diputados y ante la de Senadores de la
Legislatura mendocina los días 2 y 11 de mayo de 1990 respectivamente, sin obtener
ninguna respuesta.
11.
El 19 de septiembre de 1991 el seńor Esteban Garrido presentó un nuevo
hábeas corpus a favor de ambos desaparecidos ante el Primer Juzgado de Instrucción
de Mendoza, que fue rechazado. Esta resolución fue apelada ante la Tercera Cámara
del Crimen de Mendoza. Sin embargo, el 25 de noviembre de 1991 dicho recurso fue
denegado.

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