y acervo probatorio de descargo. El 23 de mayo de 2006 los peticionarios remitieron un amicus curiae elaborado por Alejandro Ponce Martínez, que fue transmitido al Estado el 8 de junio de 2006, con el plazo de un mes para presentar observaciones. Hasta la fecha no se recibió información por escrito del Estado. III. POSICIÓN DE LAS PARTES A. Los peticionarios 7. Sostienen los peticionarios que el Congreso Nacional, en su sesión de 9 de enero de 2003, designó a Enrique Herrería Bonnet y a Oswaldo Cevallos Bueno como los vocales del Parlamento al Tribunal Constitucional para el período 2003 – 2007. Los peticionarios destacan que el nombramiento se hizo en cumplimiento de las disposiciones constitucionales y legales con el voto favorable de la mayoría de sus integrantes.1 El 19 de marzo de 2003, el Congreso designó a los demás integrantes del Tribunal, de las otras ternas determinadas en la Constitución. Los peticionarios señalan además que el juicio político es el único camino legal para remover a un vocal del Tribunal Constitucional antes de la terminación de su mandato, y que cualquier otra forma de cese no normada en la Constitución o la ley es inconstitucional. 8. Conforme a los peticionarios, con fecha 24 de noviembre de 2004 el Presidente del Congreso convocó a 6 vocales principales del Tribunal Constitucional a comparecer a juicio político para el 1º de diciembre de 2004.2 A pesar de la convocatoria, el 25 de noviembre de 2004 la mayoría oficialista del Congreso Nacional adoptó una resolución en virtud de la cual se determina que Miguel Camba Campos, Oswaldo Cevallos Bueno, Enrique Herrería Bonnet, Jaime Nogales Izureta, Luis Rojas Bajaña, Mauro Terán Cevallos, Simón Zabala Guzmán y Manuel Jaramillo Córdova, vocales del Tribunal Constitucional, habían sido designados ilegalmente y, en consecuencia, los cesó en sus funciones.3 El mismo 25 de noviembre el Congreso designó a los nuevos vocales, de las ternas que ya habían sido utilizadas en marzo de 2003. 1 La Constitución Política ecuatoriana dispone en su artículo 130 que el Congreso Nacional tiene la atribución de “nombrar (...) a los vocales del Tribunal Constitucional (...); conocer sus excusas o renuncias, y designar a sus reemplazos”. La misma disposición establece: En los casos en que los nombramientos procedan de ternas, éstas deberán ser presentadas dentro de los veinte días subsiguientes a la vacancia del cargo. De no recibirse tales ternas en este plazo, el Congreso procederá a los nombramientos, sin ellas. El Congreso Nacional efectuará las designaciones dentro del plazo de treinta días contados a partir de la fecha de recepción de cada terna. De no hacerlo, se entenderá designada la persona que conste en el primer lugar de dicha terna. Por otra parte el artículo 275 constitucional dispone: El Tribunal Constitucional, con jurisdicción nacional, tendrá su sede en Quito. Lo integrarán nueve vocales, quienes tendrán sus respectivos suplentes. Desempeñaran sus funciones durante cuatro años y podrán ser reelegidos. La ley orgánica determinará las normas para su organización y funcionamiento, y los procedimientos para su actuación. Los vocales del Tribunal Constitucional deberán reunir los mismos requisitos que los exigidos para los ministros de la Corte Suprema de Justicia, y estarán sujetos a las mismas prohibiciones. No serán responsables por los votos que emitan y por las opiniones que formulen en el ejercicio de su cargo. Serán designados por el Congreso Nacional por mayoría de sus integrantes, de la siguiente manera: Dos, de ternas enviadas por el Presidente de la República. Dos, de ternas enviadas por la Corte Suprema de Justicia, de fuera de su seno. Dos, elegidos por el Congreso Nacional, que no ostenten la dignidad de legisladores. Uno, de la terna enviada por los alcaldes y los prefectos provinciales. Uno, de la terna enviada por las centrales de trabajadores y las organizaciones indígenas y campesinas de carácter nacional, legalmente reconocidas. Uno, de la terna enviada por las Cámaras de la Producción legalmente reconocidas. La ley regulará el procedimiento para la integración de las ternas a que se refieren los tres últimos incisos. El Tribunal Constitucional elegirá, de entre sus miembros, un presidente y un vicepresidente, que desempeñarán sus funciones durante dos años y podrán ser reelegidos. El artículo 4 de la Ley de Control Constitucional establece: “Los vocales del Tribunal Constitucional serán elegidos en la forma prescrita por la Constitución y la Ley, deberán reunir los mismos requisitos exigidos para ser ministros de la Corte suprema de Justicia, con excepción de los de la carrera judicial, durarán cuatro años en sus funciones y podrán ser reelegidos”. 2 Fueron convocados Mauro Terán Cevallos, Miguel Camba Campos, Luis Rojas Bajaña, Jaime Nogales Izureta, De la Torre, Simón Zabala Guzmán y Manuel Jaramillo Córdova. 3 El acto de destitución de los magistrados es la Resolución 25-160 de 25 de noviembre de 2004, publicada en el registro Oficial N. 485 de 20 de diciembre de 2004. 2

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