2 de noviembre de 2016
REF.:

Caso No. 12.797
Linda Loaiza López Soto y familiares
Venezuela

Señor Secretario:
Tengo el agrado de dirigirme a usted en nombre de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos
con el objeto de someter a la jurisdicción de la Honorable Corte Interamericana de Derechos Humanos, el caso
12.797 – Linda Loaiza López Soto y familiares respecto de la República Bolivariana de Venezuela (en adelante
“el Estado”, “el Estado venezolano” o “Venezuela”).
El caso se relaciona con la responsabilidad internacional del Estado de Venezuela por las graves
afectaciones a la integridad personal, a la libertad personal, a la vida privada, dignidad y autonomía y al
derecho a vivir libre de violencia y discriminación, sufridas por Linda Loaiza López Soto, de entonces 19 años de
edad, entre el 27 de marzo y el 19 de julio de 2001. La Comisión determinó que Linda Loaiza López Soto estuvo
en situación de privación de libertad en contra de su voluntad y que fue víctima de actos de violencia atroz
durante casi cuatro meses, lo que incluyó mutilaciones, severas lesiones físicas y afectaciones psicológicas
cometidas con suma crueldad así como repetidas formas de violencia y violación sexual, todo con un impacto
profundo e irreversible en su vida. Toda esta violencia estuvo motivada y puso de manifiesto un brutal
ensañamiento con la condición de mujer de la víctima, por lo que constituyó violencia de género que en el caso
concreto tuvo una intensidad extrema.
La Comisión determinó que el Estado venezolano tuvo o debió tener conocimiento de la situación de
riesgo real e inminente en que se encontraba Linda Loaiza López Soto ante los reiterados intentos de su
hermana de interponer la denuncia de su desaparición. Desde dicho conocimiento y hasta el momento de su
rescate, el Estado no adoptó medida alguna para protegerla frente al riesgo en que se encontraba y evitar su
materialización. Además, la Comisión estableció que del incumplimiento del deber de prevención en los
términos del caso concreto se desprende una situación de aquiescencia por parte del Estado y, por lo tanto, los
graves actos de violencia física, psicológica y sexual sufridos por Linda Loaiza López Soto constituyeron un
incumplimiento de las obligaciones estatales frente a la prohibición absoluta de la tortura y de tratos crueles,
inhumanos y degradantes.

Señor
Pablo Saavedra Alessandri, Secretario
Corte Interamericana de Derechos Humanos
Apartado 6906-1000
San José, Costa Rica

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