2
CONSIDERANDO QUE:
1.
Las decisiones del Presidente, que no sean de mero trámite, son recurribles ante la
Corte Interamericana de Derechos Humanos, en los términos del artículo 31.2 del
Reglamento de este Tribunal (en adelante “el Reglamento”).
2.
El ofrecimiento y la admisión de la prueba, así como la citación de presuntas
víctimas, testigos y peritos se encuentran regulados en los artículos 35.1.f, 40.2.c,
41.1.c, 46, 47, 48, 50, 52.3, 57 y 58 del Reglamento.
3.
El Tribunal tiene amplias facultades en cuanto a la admisión y a la modalidad de
recepción de la prueba, de conformidad con los artículos 46, 49 y 50 del Reglamento.
A. Repecto de la declaración de Luz Estela Castro Rodríguez.
4.
Las representantes solicitaron la reconsideración parcial de la Resolución del
Presidente con respecto al desechamiento de la testimonial de Luz Estela Castro
Rodríguez alegando que “[su] declaración es trascendental [para] dar cuenta de hechos
vinculados al proceso de búsqueda de los tres familiares Alvarado [sic] en los cuales
resulta indubitable el involucramiento del ejército mexicano […] En tal sentido,
disentieron de la subjetividad alegada por el Estado en tanto los hechos presenciados por
la declarante propuesta son objetivos, fueron presenciados por otras personas
declarantes y, por tanto, no están sujetas a interpretación”.
La Comisión señaló en sus observaciones que “[…] Luz Estela Castro Rodríguez fue
propuesta como testigo, por lo que no resultan aplicables las causales de recusación de
peritos previstas en el artículo 48 del Reglamento”. Asímismo, expresó que “en la
práctica […] personas que actúan como peticionarios en el trámite de un caso les
consten hechos del caso que representan y que sean testigos de los hechos. Por lo
anterior, estimó que la calidad de testigo ante la Corte no resulta necesariamente
incompatible con la de peticionario de un caso, en la medida en la que al testigo no le es
exigible el deber de imparcialidad propio de los peritos, sino se refiere a los hechos y
circunstancias que le consten en relación con el objeto de su declaración”.

5.

6.
Por su parte, el Estado manifestó que “el testimonio de [Luz Estela] Castro
Rodríguez carece de valor probatorio, toda vez que está sesgado por juicios de valor
adquiridos durante su larga etapa como representante legal de las presuntas víctimas”.
En este sentido, solicitó a la Corte que “confirm[e] su decisión de desestimar [dicho]
testimonio […] en virtud de la labor desempeñada [por la declarante propuesta] como
representante de las víctimas”.
7.
En vista de lo anterior, la Corte reitera las consideraciones vertidas por el
Presidente en ejercicio en la Resolución recurrida sobre la admisión del testimonio de Luz
Estela Castro Rodríguez, en tanto advierte que la misma participó en el trámite del
presente caso ante el Sistema Interamericano en su carácter de representante de los
peticionarios a nombre del Centro de Derechos Humanos de las Mujeres (CEDEHM),
firmando el escrito de denuncia ante la Comisión el 26 de junio de 2011. En este sentido,
el Pleno de la Corte considera, como lo ha hecho en ocasiones anteriores 2 , que la
2

Cfr. Caso La Cantuta Vs. Perú, Resolución del Presidente de la Corte Interamericana de Derechos
Humanos de 17 de agosto de 2006, Considerando 15; García Prieto y otros Vs. El Salvador. Resolución del
Presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 14 de diciembre de 2006, Considerandos 18 y
19, y Caso Pueblos Indígenas Kuna de Madungandí y Emberá de Bayano y sus miembros Vs. Panamá.

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