persona internada y las personas que tienen la autoridad, se multiplica muchas veces en las
instituciones psiquiátricas. La tortura y otras formas de trato cruel, inhumano o degradante,
cuando infligidas a esas personas afectan su integridad psíquica, física y moral, suponen una
afrenta para su dignidad y restringen gravemente su autonomía, lo cual podría tener como
consecuencia agravar la enfermedad.
Todas las anteriores circunstancias exigen que se ejerza una estricta vigilancia sobre dichos
establecimientos. Los Estados tienen el deber de supervisar y garantizar que en toda
institución psiquiátrica, pública o privada, sea preservado el derecho de los pacientes de
recibir un tratamiento digno, humano y profesional, y de ser protegidos contra la explotación,
el abuso y la degradación 282.
2.4
Consideraciones generales sobre el derecho a la salud y al consentimiento informado
en materia de salud
143.
Tanto la CIDH como la Corte se han pronunciado sobre la relación existente entre los derechos
a la integridad personal y el derecho a la salud 283 . La Corte Interamericana ha interpretado en reiteradas
oportunidades que el derecho a la integridad personal se halla directa e inmediatamente vinculado con la
atención a la salud humana 284 y que “la falta de atención médica adecuada” puede conllevar a su vulneración 285.
La Comisión considera que esta intrínseca relación constituye una manifestación de la interdependencia e
indivisibilidad existente entre los derechos civiles y políticos y los económicos, sociales y culturales. En
palabras de la Corte, ambos grupos de derechos deben ser “entendidos integralmente como derechos humanos,
sin jerarquía entre sí y exigibles en todos los casos ante aquellas autoridades que resulten competentes para
ello 286.
144.
El artículo 26 de la Convención Americana establece una obligación en cabeza de los Estados
partes, de procurar el desarrollo progresivo de los derechos que dicha norma contiene. Aunque ambos órganos
del sistema interamericano 287 han reafirmado su competencia para pronunciarse sobre posibles violaciones
del artículo 26 de la Convención Americana en el marco del sistema de peticiones y casos individuales, esta
disposición había sido materia de poco desarrollo en la jurisprudencia del sistema interamericano relativa a
casos contenciosos.
145.
La Comisión reconoce que la interpretación del artículo 26 de la Convención y la
determinación concreta de su alcance y contenido puede revestir ciertas complejidades interpretativas. En ese
sentido, la Comisión considera necesario desarrollar algunos de sus pronunciamientos anteriores al respecto,
específicamente, en cuanto a la que considera una metodología adecuada de análisis que toma en cuenta el
texto de la norma, pero lo interpreta de manera consistente con los desarrollos que en la materia se han
efectuado a nivel internacional y que resultan de gran utilidad para desentrañar su alcance y contenido.
Corte IDH. Caso Ximenes Lopes Vs. Brasil. Sentencia de 4 de julio de 2006. Serie C No. 149, párrs. 106-108.
CIDH, Informe No. 102/13, Caso 12.723, Fondo, TGGL, Ecuador, 5 de noviembre de 2013. CIDH. Informe: Acceso a servicios de salud
materna desde una perspectiva de derechos humanos. 7 de junio de 2010. Sección II.
284 Corte IDH. Caso Suárez Peralta Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de mayo de 2013.
Serie C No. 261, párr. 130; y Caso Vera Vera y otra Vs. Ecuador. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 19 de mayo
de 2011. Serie C No. 226, párr. 43.
285 Corte IDH. Caso Suárez Peralta Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 21 de mayo de 2013.
Serie C No. 261, párr. 130; Caso Tibi Vs. Ecuador. Excepciones Preliminares, Fondos, Reparaciones y Costas. Sentencia de 7 de septiembre
de 2004. Serie C No. 114, párr. 157, y Caso Vera Vera y otra Vs. Ecuador. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de
19 de mayo de 2011. Serie C No. 226, párr. 44.
286 Corte IDH. Caso Acevedo Buendía y otros (“Cesantes y Jubilados de la Contraloría”) Vs. Perú. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y
Costas. Sentencia de 1 de julio de 2009. Serie C No. 198, párr. 101. En el mismo sentido, véase: ONU. Comité de Derechos Económicos,
Sociales y Culturales. Observación General Número 9, párr. 10.
287 Ver por ejemplo algunos informes de admisibilidad en los cuales se ha admitido la posible violación del artículo 26 de la Convención:
Informe 29/01. Caso 12.249. Jorge Odir Miranda Cortez y otros. El Salvador, 7 de marzo de 2001; e Informe 70/04. Petición 667/01.
Admisibilidad. Jesús Manuel Naranjo Cárdenas y otros (Jubilados de la Empresa Venezolana de Aviación viasa). Venezuela, 13 de octubre
de 2004. Asimismo ver el pronunciamiento de fondo sobre el artículo 26 en Informe 38/09. Caso 12.670. Asociación Nacional de Ex
Servidores del Instituto de Seguridad Social y otros vs. Perú. 27 de marzo de 2009. En similar sentido, la Corte reafirmó dicha competencia
en Caso Acevedo Buendía y otros (“Cesantes y Jubilados de la Contraloría”) vs. Perú (Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas),
Sentencia del 1 de julio de 2009.
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283
26