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cuenta que se le había desprendido parte del cerebro. Es una imagen que
hasta la actualidad no se le ha olvidado. El declarante era muy unido a la
víctima, por lo tanto sufrió un impacto muy fuerte con ocasión de la muerte
de ésta. Enodio y las hijas de Armando Antonio también sufrieron mucho por
la pérdida de su familiar.
3.
Mery Marina Castillo, madre de Luis Manuel Colmenares Martínez
Luis Manuel Colmenares Martínez era soltero, no tuvo hijos y trabajaba como
obrero en una fábrica. Anteriormente había trabajado como policía. Ayudaba
quincenalmente con los gastos de la casa. De seguir vivo, la madre hubiera
dejado de trabajar. Al momento del evento ganaba el salario mínimo. Como
consecuencia de los hechos el esposo de la declarante se separó de ella.
Ella y el padre de Luis Manuel asumieron los gastos relacionados con el
velorio, mientras que los gastos por la búsqueda de justicia los asumió
COFAVIC.
La declarante padeció de amnesia momentánea y recibió tratamiento
psicológico. En la noche se despertaba porque sentía que su hijo la estaba
llamando. Sigue padeciendo insomnio. Por haber estado propensa a una
trombosis, ha recibido atención médica hasta la actualidad. Al igual que su
esposo, Adelmo Colmenares, sufrió mucho por los días que su hijo pasó en el
hospital al borde de la muerte. Lo que agrava el dolor de los padres es el
hecho de la impunidad ante lo ocurrido con su hijo.
4.
Ana Jacinta Garrido, madre de Juan José Blanco Garrido.
Juan José Blanco Garrido murió a los diecisiete años de edad. Estudiaba
bachillerato, acababa de comenzar a trabajar, era soltero y no tuvo hijos. La
víctima aportaba semanalmente a los gastos de la familia. Al momento del
evento ganaba el salario mínimo.
La familia asumió los gastos relacionados con el velorio. Tuvieron que
pagarle a un funcionario de la morgue para que les entregara el cadáver de
su hijo. COFAVIC asumió todos los gastos relacionados con la búsqueda de
justicia.
A causa de los acontecimientos, la declarante se enfermó de los nervios y le
concedieron un tiempo de retiro en su trabajo. Ella tardó mucho tiempo en
aceptar el hecho de la muerte de su hijo y sufre ante la impunidad en que
quedaron los hechos. Sufre de cáncer en el útero, insomnio y depresiones.
Los recuerdos permanecen intactos. Lo único que espera es que se haga
justicia.
5.
Catalina Ramos de Guevara, madre de Daniel Alfredo Guevara
Ramos.
Daniel Alfredo Guevara Ramos murió a los diecisiete años de edad, estudiaba
quinto año de secundaria y a la vez trabajaba con un tío en un abasto,
vendiendo y cargando mercancía. Era soltero y no tuvo hijos. El dinero que