-28cualquier acción que hagan en la zona que le toca a cada uno, porque la función de ellos es trabajar en coordinación con el Ejército, en operaciones militares e intercambiar inteligencia e información”. Señaló que “ningún paramilitar se puede mover ni hacer operaciones sin coordinar con la Fuerza Pública”. Añadió que “a [ellos les] tocaba hacer lo que el Ejército no podía hacer, es decir la facilidad de hacer operativos más rápido que el Ejército, y que podía[n] hacer masacres que el Ejército no podía hacer” 110. 75. Un informe de la Fiscalía señaló que “la comunidad de la zona cuestiona[ba] la eficacia de la Fuerza Pública, pues los paramilitares se desplazan sin ningún problema, [a pesar de la] base militar […] y la presencia de las Fuerzas Armadas en la autopista”111. Al respecto, la FGN, indicó que las ACMM “tiene[n] dominad[a] la región del Magdalena Medio desde hace mucho tiempo y no es desconocido la colaboración que han tenido por parte de unidades del [E]jército y ganaderos”112. 76. Por último, tal como lo señalan consistentemente varios paramilitares, al igual que un Sargento de las Fuerzas Militares colombianas, los paramilitares recibieron entrenamiento y armamento por parte de algunos integrantes de las Fuerzas Militares, e incluso en algunas oportunidades fueron vistos paramilitares dentro de las instalaciones militares de La Piñuela. Al respecto, sostuvieron que el Ejército les “prestaba armamento, por fusil prestaban cinco proveedores cuatro en cartucheras y uno en el fusil, y una granada para cada uno tipo IM26, el [M]ayor directamente entregaba a [un] Teniente el Armamento y era devuelto cuando acababa la operación”113, y adicionalmente en varias ocasiones recibieron “reentrenamiento en la base la Piñuela” donde les “dieron instrucción militar de cómo manejar algunas armas y algunas tácticas básicas para defender[se] en caso de que [entraran a] alguna confrontación […]”114. B. Los hechos ocurridos entre junio y diciembre de 1996 en la Vereda La Esperanza 77. En relación con las desapariciones y la ejecución ocurridas entre junio y diciembre de 1996 en la Vereda La Esperanza, el Estado no refutó que las mismas hubiesen tenido lugar. El objeto de la controversia se relaciona con la participación de los agentes del Estado en esos hechos. B.1. La desaparición de Aníbal de Jesús Castaño y Óscar Zuluaga Marulanda 78. El 21 de junio de 1996, un grupo de hombres fuertemente armados y vestidos de civil llegaron a la Vereda La Esperanza, se dirigieron a la tienda comunitaria en donde retuvieron a Aníbal de Jesús Castaño Gallego y a Óscar Hemel Zuluaga115. El señor Aníbal Castaño 110 Declaración de A.J.B ante la Unidad Nacional de Fiscalías de Derechos Humanos, de fecha 11 de diciembre de 1997 (expediente de prueba, folios 5808 y 5809). 111 Dirección Seccional Cuerpo Técnico de Investigación. Oficina Información, Análisis y Apoyo Operativo de la Fiscalía General de la República. Informe de Inteligencia sobre grupo de autodefensas, Informe No. 032 de fecha 28 de junio de 1996 (expediente de prueba, folio 13). 112 Informe No. 093 de la Oficina de Información y Análisis de la Dirección Seccional Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía General de la Nación, de fecha 19 de agosto de 1996. Expediente No. 233 UNDH. Cuaderno No. 1 (expediente de prueba, folio 9145). 113 Entrevista a O.S., consecutivo 82262 del 2 de octubre de 2014 (expediente de prueba, folio 25699). 114 Versión libre de L.E.Z de 04 de diciembre de 2015 (expediente de prueba, folio 26093). 115 Cfr. Unidad Nacional de Derechos Humanos de la Fiscalía General de la Nación, Declaración de M.C.H de fecha 8 de noviembre de 2004, Expediente No. 233 UNDH. Cuaderno No. 10 (expediente de prueba, folio 3610). Veáse asimismo: Sentencia No.159 de la Sala Tercera de Decisión del Tribunal de lo Contencioso Administrativo de Antioquia de 15 de junio de 2010 (expediente de prueba, folios 5984 a 6106).

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