47
la señora Chinchilla tenían relación con la evolución de la enfermedad de diabetes mellitus, entre ellos,
los relacionados con hipertensión arterial, enfermedad arterioesclerótica oclusiva y retinopatía
diabética340. Lo anterior es consistente con la Nota Descriptiva No. 312 de la Organización Mundial de la
Salud (OMS) en relación con la enfermedad “Diabetes” que describe los efectos de tal enfermedad341. La
OMS ha indicado que “[l]a hipertensión y la diabetes están estrechamente vinculadas, y no se puede
controlar adecuadamente una de estas afecciones sin atender la otra”342.
144. La OMS ha indicado que el tratamiento para la enfermedad de la diabetes343 “consiste
en la reducción de la glicemia y de otros factores de riesgo conocidos que dañan los vasos sanguíneos.
[…]”. Entre las intervenciones que “son factibles y económicas en los países en desarrollo” la OMS indica
que se debe realizar: i) control moderado de la glucemia; ii) control de la tensión arterial; iii) cuidados
podológicos; iv) pruebas de detección de retinopatía (causa de ceguera); v) control de los lípidos de la
sangre (regulación de la concentración de colesterol); detección de los signos tempranos de nefropatía
relacionada con la diabetes”344. La OMS ha señalado recomendaciones concretas para el tratamiento de
esta enfermedad las cuales incluyen actividad física y una dieta adecuada345.
340
Así, la Comisión observa que el informe socioeconómico de 14 de abril de 2004 indica que la señora Chinchilla
tenía aproximadamente catorce años de estar padeciendo diabetes, “enfermedad de la cual se mantuvo controlada en el
Instituto Guatemalteco de Seguridad Social hasta antes de encontrarse sujeta al actual Proceso jurídico”. La declaración del
médico forense del organismo judicial de 29 de agosto de 2003 sostiene a su vez que el deterioro en el estado de salud se debía
en lo fundamental a que “[padece] […]DIABETES MELLITUS” y se habían “presentado todas las complicaciones que esta
enfermedad presenta,[las cuales son] hipertensión arterial, […]enfermedad arterioesclerótica oclusiva del miembro inferior
izquierdo, […]retinopatía diabética, también el hecho que ya sufrió amputación del miembro inferior derecho […]”. Asimismo,
el Coordinador de Servicios Médicos del Sistema Penitenciario explicó que la señora Chinchilla requería Insulina Sub-cutánea
para su problema diabético “que es la causa de todo el problema metabólico que ella padece”.
341
La cual indica que el efecto de la evolución de la diabetes no controlada es la hiperglucemia “que con el tiempo
daña gravemente muchos órganos y sistemas, especialmente, los nervios y los vasos sanguíneos”. Entre estas afectaciones se
341
encuentran: “úlceras de pies que pueden desembocar en gangrena y amputación” ; “la retinopatía diabética […], causa
importante de ceguera”; “insuficiencia renal”; “neuropatía diabética”; riesgo de muerte “al menos dos veces mayor que las
personas sin diabetes”Ver: Organización Mundial de la Salud, Diabetes. Nota descriptiva No. 312. Septiembre de 2012.
Disponible en: http://www.who.int/mediacentre/factsheets/fs312/es/index.html
342
Organización Mundial de la Salud, Información General sobre la Hipertensión en el Mundo, Día Mundial de la Salud
2013, Pág- 24. Disponible en: http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/87679/1/WHO_DCO_WHD_2013.2_spa.pdf?ua=1
343
La cual ha indicado es una enfermedad crónica que aparece cuando el páncreas no produce insulina suficiente o
cuando el organismo no utiliza eficazmente la insulina que produce. Organización Mundial de la Salud, Dieta, nutrición y
prevención de enfermedades crónicas. Informe de una Consulta de Expertos OMS/FAO. OMS, Serie de Informes técnicos 916.
Ginebra 2003, pág. 79. Disponible en: http://www.who.int/nutrition/publications/obesity/WHO_TRS_916_spa.pdf
344
Organización Mundial de la Salud, Dieta, nutrición y prevención de enfermedades crónicas. Informe de una Consulta
de Expertos OMS/FAO. OMS, Serie de Informes técnicos 916. Ginebra 2003, pág. 79.
Disponible en:
http://www.who.int/nutrition/publications/obesity/WHO_TRS_916_spa.pdf
345
Entre las recomendaciones señaladas por la OMS para las personas que padecen diabetes se encuentran la i)
práctica de una actividad física de resistencia de intensidad entre moderada y alta (por ejemplo, caminar a paso ligero) durante
al menos una hora diaria la mayoría de los días de la semana; ii) garantizar que la ingesta de grasas saturadas no supere el 10%
del total de energía y, para los grupos de alto riesgo, que la ingesta de grasas sea inferior al 7% de la energía total. Lograr una
ingesta adecuada de PNA –Polisacáridos no amiláceos- mediante el consumo regular de cereales integrales, leguminosos, frutas
y verduras. Se recomienda una ingesta diaria mínima de 20 g Organización Mundial de la Salud, Dieta, nutrición y prevención de
enfermedades crónicas. Informe de una Consulta de Expertos OMS/FAO. OMS, Serie de Informes técnicos 916. Ginebra 2003,
pág. 84.