4
13.
En la audiencia pública ante esta Corte en el presente caso de la Prisión de Castro
Castro, realizada en la sesión externa en San Salvador, El Salvador, los días 26 y 27 de junio
de 2006, la interveniente común de los representantes de las víctimas y sus familiares, y
también víctima en el presente caso (Sra. Mónica Feria Tinta), señaló que "14 años cambian y
no cambian las cosas". En cierto sentido, "el tiempo se ha paralizado", por cuanto su vida ha
sido consumida por nueve años en la investigación de este caso; entre las madres victimadas,
una (Sra. Auqui) ha fallecido el año pasado), y otra le comentó sobre la muerte de su hijo. Los
muertos no se han ido, pero están presentes en las reflexiones y los sueños de las
sobrevivientes de la masacre de la Prisión de Castro Castro. Agregó que todo está frenado
hasta que "pueda desencadenarse la justicia", pero, mientras tanto, pasa el tiempo, "nos
hacemos viejos y no viene la justicia y corre el reloj. Muchas de nosotras no hemos podido ser
madres todavía"; hay un derecho a la memoria que "es parte del derecho a la verdad", y en el
presente caso "hicimos un esfuerzo sobre-humano para presentar evidencia que nos permita
una sentencia" que ampare "este grupo de víctimas" 9.
14.
En realidad, de este dramático alegato se pueden extraer algunas reflexiones y
lecciones. Se formó aquí un décalage cruel entre, por un lado, el tiempo cronológico y
biológico, y, por otro, el tiempo psicológico. El tiempo cronológico y biológico continúan a fluir,
aumentando la desesperación de las víctimas, que envejecen en las tinieblas de la impunidad.
El tiempo psicológico inmoviliza lo que sería en curso natural de la vida, pues hay que buscar
la realización de la justicia, lo que consume tiempo.
15.
Además, dada la extrema crueldad de los sufrimientos infligidos a las víctimas de la
Prisión de Castro Castro (infra), muchas de las víctimas fueran privadas de su tiempo
existencial (41 muertos identificados hasta la fecha). Otras tuvieron su tiempo biológico
ciertamente reducido, en razón, v.g., de la invalidez, de daños en los pulmones y en la piel, de
ceguera de un ojo, de la destrucción en los tejidos, de la mayor vulnerabilidad al cáncer 10. Las
víctimas fueron privadas arbitrariamente del tiempo de vida, y, en muchos casos (41 ya
identificados), de la propia vida.
16.
En mi imaginario personal, no consigo escapar de la impresión de que muchas de las
víctimas bombardeadas en el brutal ataque armado a la Prisión de Castro Castro (pabellón 1A)
parecen Juanas de Arco de fines del siglo XX (sin pretensión alguna de canonización). Pero,
como el personaje histórico (nacida en Domrémy, Vosgos, el 06.01.1412, y muerta el
30.05.1431), tenían sus ideas para liberar el entorno social, por lo que fueran aprisionadas,
algunas sometidas a un juicio sin medios de defensa, o ni siquiera esto; en el referido ataque
armado, muchas murieron poco después del bombardeo; a su vez, Juana de Arco, como se
sabe, fue condenada a ser quemada viva. La victimización y el salvajismo prosiguen
desafortunadamente a lo largo de los siglos, en distintos continentes.
8
.
Ibid., p. 77.
9
.
Corte Interamericana de Derechos Humanos (CtIADH), Transcripción de la Audiencia Pública en el caso de la
Prisión de Castro Castro, los días 26 y 27 de Junio de 2006 en San Salvador, El Salvador, pp. 116 (circulación
interna).
10
.
Párrafos 186, 187, 216 y 433 (c) de la presente Sentencia.