3
familiares y representantes4, el Estado informó que “el señor Almonte Herrera se
encuentra prófugo de la justicia”, por lo que se “instruyó al Director Central de
Investigaciones Criminales [de la Policía Nacional] realizar las pesquisas correspondientes
en torno a [su] desaparición”. Asimismo, señaló que los órganos encargados de las
investigaciones habrían realizado las siguientes diligencias con el fin de determinar su
ubicación y sancionar a los eventuales culpables de su desaparición: a) se han puesto en
contacto con los familiares del señor Almonte Herrera; b) han realizado su búsqueda en
todo el territorio nacional; c) se han monitoreado las entradas y salidas de personas al
país; d) se ha ordenado la realización de necropsias para comprobar si los posibles restos
del señor Almonte se encontraban sin declarar en la morgue o algún centro médico; y e)
se realizan indagaciones dentro de las filas de la Policía Nacional. Adicionalmente, el
Estado remitió un certificado que indica que la Dirección General de Prisiones “no t[iene]
constancia de que se encuentre recluido en alguno de los recintos carcelarios bajo [su]
control”.
8.
En cuanto a los señores Yuverky Almonte Herrera y Joel Almonte, familiares del
señor Juan Almonte Herrera, así como los señores Genaro Rincón y Francisco de León
Herrera, abogados, el Estado informó que “[se] les ha facilitado a los beneficiarios la
seguridad requerida” a través de la Oficina del Jefe de la Policía Nacional. Igualmente,
indicó que “desde que se adoptaron las medidas no se ha producido ningún hecho que
ponga en peligro la integridad de los beneficiarios”. En cuanto a la señora Ana Josefa
Montilla, familiar del señor Almonte, no se encontraría actualmente en la República
Dominicana.
9.
Los representantes sostuvieron que el Estado dominicano no ha cumplido con la
implementación de las medidas provisionales toda vez que no ha determinado el
paradero del señor Almonte Herrera. Del mismo modo, afirmaron que ni los abogados ni
los familiares del señor Almonte Herrera han sido contactados por el Estado para la
implementación de las medidas provisionales, con excepción de dos entrevistas
realizadas ante la Procuraduría General de la República. Además, manifestaron su
oposición a que la implementación de las medidas de seguridad sea realizada por parte
de la Policía Nacional, pues esto debería corresponder a un equipo multidisciplinario.
Finalmente, señalaron que los esfuerzos del Ministerio Público para esclarecer el caso y
presentar acusación contra los supuestos autores y partícipes han sido insuficientes.
Respecto a la situación de riesgo, manifestaron que a julio de 2011 la misma no había
variado, “pues sus teléfonos siguen intervenidos, se siente amenazado[s], y viven
además con una mayor incertidumbre [por] continuar demandando justicia para la
aparición de Juan Almonte y para que el Estado identifique a los responsables […] y lo[s]
someta a la justicia”. En cuanto a la señora Ana Josefa Montilla, indicaron que “a pesar
de vivir fuera del territorio de la [R]epública Dominicana, […] cuando entra al país sus
teléfonos son intervenidos y sigue siendo fuertemente vigilada”, lo que “la tienen en una
situación de temor y tensión constante”.
10.
La Comisión Interamericana señaló que “la respuesta del Estado no responde a la
gravedad y urgencia de la situación” dado que no brindó información específica sobre las
acciones que estaría emprendiendo para localizar a Juan Almonte Herrera, ni sobre las
investigaciones destinadas a esclarecer las circunstancias en que habría desaparecido e
identificar y sancionar a los responsables de su desaparición, habiendo “indicios
concretos de la presunta participación de agentes estatales en esos hechos”. Al respecto,
4
Cfr. Asunto Almonte Herrera. Medidas Provisionales respecto de República Dominicana. Resolución de
la Corte Interamericana de Derechos Humanos de 25 de mayo de 2010, Considerando séptimo.