III.
POSICIÓN DE LAS PARTES
A.
Las peticionarias
8. Las peticionarias alegan que el Estado de Guatemala ha faltado a su deber de investigar con
debida diligencia el asesinato del defensor de derechos humanos, Florentín Gudiel Ramos y los
actos de intimidación en contra de su hija, Makrina Gudiel Álvarez, también defensora de
derechos humanos.
9. Sostienen que Florentín Gudiel Ramos, carpintero de oficio y desmovilizado de la Unidad
Revolucionaria Nacional Guatemalteca “URNG”, se dedicaba a apoyar procesos de educación en
la comunidad en Santa Lucía Cotzumalguapa, así como proyectos de viviendas para
desmovilizados de la Fundación Guillermo Toriello. Además de haber sido nombrado “héroe
anónimo” del 2002 por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, junto con su
familia buscaba justicia frente a la desaparición forzada de su hijo José Miguel Gudiel Álvarez
(presunta víctima del caso 12.590 “Diario Militar” ante la CIDH). En el 2003, la comunidad le
asignó la Presidencia del Comité de Educación de la Escuela de Autogestión. Respecto de
Makrina Gudiel Álvarez, indican que se dedicaba a organizar a los Consejos de Desarrollo
Comunitario del municipio, propiciar la definición de proyectos prioritarios, apoyar proyectos de
auditoría social y de educación en la comunidad.
10. Alegan que el 20 de diciembre de 2004, aproximadamente a las diez de la mañana, el
señor Gudiel se dirigía en bicicleta de la cabecera municipal de Santa Lucía de Cotzumalguapa
a su casa luego de realizar algunas diligencias, cuando, según testimonios, a trecientos metros
antes de llegar a su casa, dos bicicletas y un pick up gris con vidrios polarizados lo
interceptaron en el camino. Sostienen que del pick up hombres armados le dispararon por la
espalda para botarlo de la bicicleta y luego bajaron del auto y le dieron un tiro en la frente y
un tiro de gracia en la cien izquierda. Según manifiestan las peticionarias, se utilizaron balas
nueve milímetros expansivas.
11. Indican que en la noche de ese mismo día, en el velorio del señor Gudiel, una presunta
patrulla con siete militares encabezados por un presunto kaibil1 llegaron en un pick up blanco
sin placas y se apostaron frente a la casa, tomando posiciones de ataque con un fin
intimidatorio y poco después se fueron. Durante los nueve días posteriores, las personas que
participaban en los rezos del rito católico empezaron a recibir amenazas donde les decían que
sufrirían la misma suerte. En días posteriores sostienen que un pick up con hombres armados,
vistiendo playeras del Frente Republicano Guatemalteco “FRG”, se apostaron frente a la casa
durante el rezo de la novena. Por distintos medios, a la familia del señor Gudiel, en particular a
Makrina Gudiel, se le han enviado mensajes indicando que las amenazas son hacia ella y que
debe de huir.
12. Alegan que las actividades iniciales de la investigación arrojan indicios de una acción
planificada. Señalan que no hubo robo, por lo que el móvil del asesinato tenía que ver con las
actividades del señor Gudiel y de su hija. Manifiestan que hay un historial de amenazas de
muerte y actos de intimidación contra Makrina Gudiel. Afirman que a pesar que se indicó desde
un inicio a las autoridades sobre el alto grado de posibilidad de que se tratara de un asesinato
político, las autoridades nunca han tenido en cuenta ese dato, manifestando que se trata de un
caso más de violencia común.
13. Señalan que proporcionaron a las autoridades los nombres de posibles autores
intelectuales del asesinato del señor Gudiel, pero que las únicas diligencias realizadas para
constatar dicha información fueron solicitar al Registro de Ciudadanos los datos de
identificación de dichas personas y una solicitud de informe al Departamento de Control de
Armas y Municiones del Ministerio de Defensa sobre si dichas personas cuentan con licencia de
portación o tenencias de armas de fuego, el cual fue respondido en sentido negativo.
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Las peticionarias hacen referencia a los kaibiles como una fuerza de combate elite del Ejército de Guatemala,
señalados por la Comisión de Esclarecimiento Histórico de cometer serias violaciones a los derechos humanos en la
época del conflicto interno.
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