Luna (Walter Herrera Flores), Alfredo Bazán y Rosas (José Miguel Abildo Díaz), Mercedes Valencia Chuquimia y el menor de 15 años Mauricio Valenzuela Valencia, en la misma noche del 18 de diciembre de 2001, los policías “abrieron fuego” con armas de grueso calibre, logrando la captura de las personas referidas, quienes fueron puestas boca abajo y golpeadas de forma cruel e inhumana. Indicó que como consecuencia de lo anterior, tres meses después el señor Genaro Ahuacho Luna (Walter Herrera Flores) fue llevado de emergencia desde la cárcel de Chonchocoro hasta un centro médico en la ciudad de El Alto, donde murió como consecuencia de los golpes recibidos en la cabeza. 17. Continuó narrando que en el domicilio de la familia de los detenidos Oswaldo y Raúl Lulleman, a este último le arrancaron las uñas de los dedos de los pies, lo que implicó que no pudiera presentarse a ninguna de las audiencias valiéndose por sí mismo. Según el peticionario, el señor Raúl Lulleman fue incomunicado en otras dependencias policiales, mientras que a la audiencia de medidas cautelares fue presentado, como sustituto, su hermano menor Luís Lulleman Gutiérrez, quien fue liberado después de esta audiencia y el verdadero Raúl Lulleman continuó el proceso. Indicó que la noche del allanamiento fueron golpeadas las hijas del señor Oswaldo Lulleman así como el personal de limpieza. 18. Agregó que en el domicilio de Francis Pimentela Merino, Eladio Cruz Añez y Carlos Enrique Castro, los policías irrumpieron violentamente la misma noche, “torturando cruelmente” al señor Eladio Cruz, fracturándole los pies, asfixiándolo con una bolsa plástica que contenía gas, pateándolo en todas partes y golpeándolo con la culata de sus fusiles. Detalló que la señora Pimentela fue golpeada al extremo de hacerla perder su embarazo de 3 meses de gestación. El peticionario identificó como responsable de este último hecho al investigador de la Policía Técnica Judicial, Capitán Gary Sánchez. 19. Indicó que todos los detenidos fueron trasladados a dependencias de la Policía Técnica Judicial, donde fueron nuevamente golpeados de manera brutal con el fin de que confesaran su participación en el robo referido anteriormente. Según narró, allí las mujeres fueron desvestidas ante policías y fiscales y la señora Norma Alarcón de Valencia fue golpeada por un Sub Comandante de la Policía Técnica Judicial quien le rompió la nariz, la golpeó con un fusil y le rompió dos costillas “ante la mirada contemplativa de policías y fiscales”. 20. Señaló que en las dependencias de la Policía Técnica Judicial, los detenidos eran desnudados y requisados cuatro veces al día, con “objetos sucios y manos sudorientas”, mientras que a las mujeres les continuaban introduciendo palos y dedos sucios en la vagina. Indicó que los detenidos continuaron siendo golpeados y obligados a dormir en el piso frío, con la finalidad de que se auto incriminaran y no denunciaran el robo de sus pertenencias. Según diversas notas de prensa anexadas por el peticionario, los detenidos permanecieron incomunicados por tres meses. 21. El peticionario indicó que los hechos narrados se encuentran filmados en un video del Departamento de Inteligencia de la Policía Nacional que acompañó los allanamientos y que meses antes de la presentación de la denuncia, había sido difundido por diversos medios de comunicación. Asimismo, señaló que los hechos de tortura en contra de las presuntas víctimas fueron documentados por diversos medios de comunicación escritos. 22. Según el peticionario, los detenidos fueron incriminados a través de prueba obtenida bajo tortura. Detalló que el señor Elacio Peña Córdoba, el día del robo, recibió un impacto de bala y al ser capturado, fue conducido a dependencias de la Policía Técnica Judicial, donde su herida ya cocida fue nuevamente abierta con un bolígrafo por parte de los mismos policías, quienes al romperla, procedieron a 4

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