9
16.
Lo anterior lo consideramos de la mayor importancia para el desarrollo evolutivo y
justiciable de los derechos económicos, sociales y culturales. El Tribunal Interamericano
parte de un precedente del año 2009 —resuelto por la anterior integración de la Corte IDH—
en el que ya había reconocido la “interdependencia” de los derechos humanos. En efecto, en
aquella ocasión la Corte IDH expresó 34:
101. En este sentido, la Corte considera pertinente recordar la interdependencia existente
entre los derechos civiles y políticos y los económicos, sociales y culturales, ya que deben ser
entendidos integralmente como derechos humanos, sin jerarquía entre sí y exigibles en todos
los casos ante aquellas autoridades que resulten competentes para ello.
17.
Además de establecer “la interdependencia” en dicho caso entre los derechos
humanos, el Tribunal Interamericano hizo suyo el pronunciamiento de la Corte Europea de
Derechos Humanos sobre extensiones interpretativas hacia la tutela de los derechos
sociales y económicos. En esa misma ocasión, expresó 35:
Al respecto, resulta oportuno citar la jurisprudencia de la Corte Europea de Derechos Humanos
que, en el caso Airey señaló que:
El Tribunal no ignora que la progresiva realización de los derechos sociales y económicos
depende de la situación de cada Estado, y sobre todo de su situación económica. Por otro
lado, el Convenio [Europeo] debe interpretarse a la luz de las condiciones del presente
[…] y ha sido diseñado para salvaguardar al individuo de manera real y efectiva respecto
de los derechos protegidos por este Convenio […]. Si bien el Convenio recoge derechos
esencialmente civiles y políticos, gran parte de ellos tienen implicaciones de naturaleza
económica y social. Por eso el Tribunal estima, como lo hace la Comisión, que el hecho de
que una interpretación del Convenio pueda extenderse a la esfera de los derechos
sociales y económicos no es factor decisivo en contra de dicha interpretación, ya que no
existe una separación tajante entre esa esfera y el campo cubierto por el Convenio. 36
18.
Lo importante de esta consideración sobre la interdependencia de los derechos civiles
y políticos en relación con los económicos, sociales y culturales, realizada por la Corte IDH
en el Caso Acevedo Buendía y otros Vs. Perú, radica en que dicho pronunciamiento se
efectúa al estudiar los alcances interpretativos del artículo 26 de la Convención Americana,
respecto de un derecho (seguridad social) no reconocido expresamente como justiciable en
el artículo 19.6 del Protocolo de San Salvador 37. Previo al análisis de fondo, el Tribunal
Interamericano expresamente había desestimado la excepción preliminar de falta de
competencia ratione materiae opuesta por el Estado demandado 38:
[…] el Estado alegó que el derecho a la seguridad social queda fuera del alcance de la
competencia de la Corte en razón de la materia, ya que éste no está contemplado en la
34
Caso Acevedo Buendía y otros (“Cesantes y Jubilados de la Contraloría”), supra, párr. 101.
35
Idem. En el mismo sentido, véase Naciones Unidas, Consejo Económico y Social, Comité de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales. Observación General Número 9, E/C.12/1998/24, 3 de
diciembre de 1998, párr. 10, y TEDH. Sidabras and Dziautas Vs. Lituania. Nos. 55480/00 y 59330/0.
Sección segunda. Sentencia de 27 de julio de 2004, párr. 47.
36
TEDH. Airey Vs. Irlanda. No. 6289/73. Sentencia de 9 de octubre de 1979, párr. 26.
37
Véase el contenido de este precepto, supra, nota 25.
38
Caso Acevedo Buendía y otros
párr. 12.
Vs. Perú (“Cesantes y Jubilados de la Contraloría”), supra,