25 La declarante estaba vendada, y un hombre la carga sobre su hombro y la lleva al ascensor, pero dice que antes: “ya me había sacado el pantalón y manoseado por las nalgas, por todas partes allí es que aprovecha para sacarme toda la ropa y desnuda nuevamente para acá (sobre el hombro) y me sube al ascensor y me tira suelo y parece que también al otro muchachos (sic) [Rafael Salgado Castilla]. Y comienzan a gritar, vivan los destructores o los dinámicos, no sé. Saltan encima nuestro, decían acá están, acá están, hemos ganado…” Pasa a una especie de oficina y dan cuenta a alguien de la detención: “comienzan a vociferar, a gritar palabras de triunfo y comienzan a saltar en nuestro cuerpo desnudos, saltan, gritan, ríen, maldicen, voces, saltan encima mío, supongo que también sobre el cuerpo de Rafael que estaba allí callado, yo también callada”. Le dicen que iban a comenzar con ella, nuevamente el hombre grande la suben a su hombro y la llevan a una especie de azotea: “el aire como que te da en la parte de acá, aire fresco. Me tira al suelo y me dice, prepárate que vas a comenzar a hablar. Todos seguían insultando, gritando, creo que estaban como veinte hombres alrededor mío, yo totalmente desnuda y me echan agua, 103 todo mi cuerpo, mi cabello” . 120. En entrevista sostenida con psicólogas del Instituto de Medicina Legal entre enero y febrero de 2004, Gladys Carol Espinoza efectuó el siguiente relato sobre el trato recibido desde su llegada a instalaciones de la DIVISE: UN HOMBRE INMENSO Y ATLÉTICO ME CARGA Y ME LLEVA A UN ASCENSOR, COMO QUE NOS PRESENTARA A ALGUIEN, LOS GRITOS NO DEJAN, SIGUEN LOS GRITOS Y ME TIRAN AL SUELO […] Y COMIENZAN A SALTAR SOBRE NUESTRO CUERPO Y SIENTO TUFO DE GENTE QUE HABÍA BEBIDO LICOR. […] ME DESNUDARON CABEZA TAPADA. SIENTO UN BALDAZO DE AGUA, NUEVAMENTE OTRO BALDAZO. COMIENZAN A ATAR MI CUERPO DESDE LA PUNTA DEL PIE HASTA EL CUELLO, NO SE CON QUE ERA. ESTABA ATERRORIZADA, YO SUPLICABA: “DÉJENME TRANQUILA,¿QUE QUIEREN?” ME SIGUEN GOLPEANDO LOS RIÑONES (REGIÓN LUMBAR) ERA UNA ESPECIE DE PIN PON, LA CABEZA ME GOLPEABAN Y SIMULTÁNEAMENTE EL CUERPO CON MASAS O HIERRO, EL RESTO DEL CUERPO SIENTO QUE AMARRAN COMO LOS BEBITOS, INMÓVIL COMO UN BEBÉ, NO PODÍA NI HABLAR. GOLPES Y MANOSEO. EN LA CADERA, LA VULVA, ME JALABAN LOS VELLOS PÚBLICOS, ME METÍAN LA MANO A LA VAGINA. ERA UN OBJETO MÁS […] ME MINIMIZABA COMO UNA COSA MÁS. […] SIENTO UNA MANO QUE EMPUJA MI CABEZA HACIA ALGO. UNA TINA O PISCINA, LA INTRODUCEN SIENTO AGUAS FECALES Y MI BOCA TRAGA (MINUTOS INTERMINABLES), ME DESMAYO. ERA EL PRIMER DESVANECIMIENTO […] LA SEGUNDA VEZ NO PUEDO HABLAR, LA TERCERA VEZ ME METEN ESAS AGUAS FECALES, LA CUARTA VEZ YA NO PODÍA, “MÁTENME, MÁTENME”, NO SE CUANTAS VECES FUERON, SÓLO ME VEO AMARRADA Y SALE ESTA COSA DE LA CABEZA, VEO AL RAS (sic) MUCHAS COSAS DE VARONES, PIES, PANTALONES, VEO HACIA ATRÁS Y VEO A UN HOMBRE Y VEO UN FUETE Y LO QUE HACE, ME ESTÁ AZOTANDO MIS PLANTAS DE MIS PIES Y NO SIENTO; ME DOY CUENTA QUE HABÍA PASADO EL LÍMITE DEL DOLOR. “MÁTENME”. […]. ESTABA TOTALMENTE DESNUDA, AL PARECER ERA UN HOMBRE Y SIENTO VELLOS PÚBICOS COMO SI QUISIERA QUE METIERA CARNE A LA BOCA Y DESPUÉS ME DOY CUENTA QUE ERA UN PENE. QUERÍAN QUE METIERA A LA BOCA AL PENE HUMANO. ME COGÍAN DE LOS CABELLOS Y ME JALAN. YO FORCEJABA, “MÁTENME, MÁTENME” […]. 103 Anexo 7. Extractos de la declaración de Gladys Carol Espinoza Gonzales a la CVR, Testimonio No. 700748, 14 de octubre de 2002, página 6.

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