La renuencia de las personas que vieron la forma como sucedieron los hechos fue factor determinante en la imposibilidad de esclarecimiento de ellos. Es así como la misma quejosa CARMENZA VELEZ en su ampliación de queja señala que la investigación penal fue archivada “… porque no había nadie quien declarara”. Similar afirmación hace el señor Francisco Javier Gómez cuando declara que “es de notar que por esa época[…] hubo un Juzgado de Orden Público (sic) y un juez ambulante que pudieron recoger algunas declaraciones muy fragmentarias de la población. Fragmentarias en el sentido de que nadie acusa a nadie por temor a ser amenazado o asesinado”. El Personero Municipal de Puerto Nare consigna “… no hay testigos, o mejor que los pocos que existen se han negado a hablar por el temor de posibles represalias en contra de su integridad física”. 55. No consta ante la Comisión información que indique que la Procuraduría dio seguimiento a la situación de amenaza y temor de la que da cuenta en su resolución. 56. En la misma resolución y con respecto a que los probables autores fueran miembros de las FARC, la Procuraduría Delegada para la Defensa de los Derechos Humanos señala: La negativa a aceptar siquiera como probables autores de la retención de ISAZA y sus compañeros a miembros de las FARC por parte de alguno de los declarantes, se basa en que por la época de la misma no operaban según ellos grupos guerrilleros en la zona. Sin embargo cabe destacar que los informes de inteligencia del DAS y del Ejército señalan lo contrario, así como también el hecho, ese sí aceptado, de la presencia de grupos paramilitares cuya existencia confirma a la vez la de la guerrilla […]. En ese punto es necesario recalcar que tampoco existe evidencia sobre la autoría por parte de los llamados “paramilitares” en la desaparición de ISAZA15. 57. Los peticionarios remitieron copia de las declaraciones recibidas por la Procuraduría Departamental de Medellín, en cumplimiento de comisión de la Procuraduría Delegada para los Derechos Humanos. Cuestionados sobre los hechos de violencia, la desaparición del señor Isaza y sobre los volantes que fueron dejados aparentemente por el IX Frente de las FARC, el señor Alirio Antonio Sierra Pérez declaró: En el año 86 yo era presidente de SUTIMAC […] Todo el año ochenta y siete fue de persecución, amenazas, desapariciones y asesinatos de compañeros dirigentes sindicales y activistas, todo esto era patrocinado por el Ejército que patrocinaba a los grupos paramilitares de la región […] Casi 17 compañeros abandonamos la región en el 87 y otros en el 88. El compañero Víctor Isaza se encontraba detenido […] Por esos días se encontraba en Puerto Nare el guardacosta del ejército 122 y el cual estaba a cincuenta metros de la cárcel […] de igual manera el puesto de policía queda a tres cuadras de la cárcel y como si fuera poco los macetes patrullaban el pueblo, entonces ni el mismo pueblo ni nadie se explicó cómo desaparecieron los compañeros […] porque no hubo ni un tiro ni nada, en mi concepto fue obra de los paramilitares. Tuve un volante de ellos en mi poder, pero yo puedo casi asegurar que por ese tiempo y en ese entonces, no existía guerrilla en la región y veo imposible que en medio del ejército y la policía y los paramilitares se entre la guerrilla a la cárcel a sacar a cuatro compañeros y 15 Anexo 4. Resolución de la Procuraduría Delegada para la Defensa de los Derechos Humanos del 20 de octubre de 1992. Anexo a observaciones de los peticionarios del 4 de agosto de 1995. 9

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