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año desde que se dio ese incidente fuera del país;
viii)
desde aproximadamente mediados del mes de abril de 2006, sujetos
desconocidos realizan llamadas telefónicas a la casa de habitación de la
familia García Prieto Giralt, en horas de la madrugada. Al responder las
llamadas, los sujetos se limitaban a permanecer en silencio y luego cuelgan el
auricular. En ocasiones esto se repite dos o tres veces durante la misma
noche. Los teléfonos de origen de estas llamadas no quedan registrados en el
aparato de identificación de llamadas que mantiene la familia García Prieto
Giralt en su residencia. Esta situación ha sido recurrente hasta la fecha;
ix)
aproximadamente el 15 de abril de 2006, a las 19:30 horas, Gloria
Giralt de García Prieto regresaba del supermercado en compañía de la señora
Sonia Gómez, cuando observó que un vehículo les seguía, por lo que desde su
celular llamó a su casa y pidió que tuvieran el portón abierto para entrar
rápidamente. Al ingresar al garaje de la casa, el otro vehículo disminuyó la
velocidad y se detuvo frente a ésta. Luego aceleró y se retiró de allí;
x)
en los primeros días del mes de mayo de 2006, aproximadamente a
las 22:00 horas, Gloria Giralt de García Prieto regresaba de la casa de su hija
María de los Ángeles García Prieto de Charur y se dirigía hacia su residencia,
acompañada del señor Ernesto Acosta. Como cien metros antes de llegar a
su casa, la señora Giralt de García Prieto y el señor Acosta observaron un
vehículo de color rojo, oscuro, tipo cuatro por cuatro, estacionado, con dos
sujetos desconocidos en el interior del mismo. Al pasar junto al vehículo
descrito, éste se puso en marcha con las luces apagadas, por lo que la señora
Giralt de García Prieto tocó el claxon insistentemente para que se apresuraran
a abrir el portón. Al escuchar esto, Jaime Valencia y José Mauricio García
Prieto salieron portando ambos armas de fuego, y la señora García Prieto
pudo ingresar rápidamente a la casa. Al pasar los sujetos frente a la
residencia de los García Prieto, éstos se agacharon y continuaron conduciendo
sobre la calle, siempre con las luces apagadas;
xi)
el 17 de mayo de 2006 dos sujetos desconocidos, portando armas de
fuego cortas (revólveres), llegaron a la finca San Mauricio, ubicada en el
Departamento de San Miguel, propiedad de la familia García Prieto Giralt y
“preguntaron al señor Anacleto Moya, vigilante de la propiedad mencionada,
¿cuándo llega[…] don Mauricio?. Al contestar el señor Moya que don Mauricio
se encontraba enfermo y no llegaba a la finca, los sujetos se retiraron sin
explicar el porqué lo buscaban”;
xii)
del 12 de junio hasta el 24 de julio de 2006, el matrimonio García
Prieto salió del país. A su regreso, el 24 de julio de 2006, sujetos
desconocidos continuaron realizando llamadas telefónicas anónimas, en horas
de la madrugada, a la residencia del matrimonio García Prieto Giralt, por lo
cual éstos decidieron apagar el timbre de los teléfonos de su casa durante las
noches;
xiii)
por otro lado, un funcionario del Juzgado Tercero de Instrucción de
San Salvador, a cargo del caso, denunció haber recibido amenazas a través
de su localizador personal. Mientras recibía la declaración de uno de los
imputados del caso, recibió un mensaje anónimo y amenazador, y
c)
los funcionarios del IDHUCA han recibido llamadas telefónicas y mensajes de
texto anónimos y amenazadores, a saber:
i)
el 4 de octubre de 1995 José Benjamín Cuéllar Martínez, director del
IDHUCA, asesor de la familia García Prieto Giralt, Simon Ayala Vigil y Luis
Romeo García Aleman, fueron objeto de robo a mano armada por parte de
dos sujetos desconocidos en el interior de las instalaciones del IDHUCA;