19
necesario en casos como el presente, donde existe un pronunciamiento del más alto
Tribunal del Estado en el que se manifiesta el objetivo de incumplir de manera frontal con la
obligación de acatar una Sentencia de la Corte. Ante esta situación los Estados Americanos
han dispuesto un sistema de garantía colectiva en donde todos los Estados Parte deben
realizar todos los esfuerzos para que no haya un evidente abandono de cumplir y acatar las
Sentencias de la Corte.
46.
El importante rol de la noción de garantía colectiva para la implementación de las
decisiones internacionales de órganos de derechos humanos ha sido resaltada en otros casos
emitidos por esta Corte74, por el Comité de los Derechos Humanos75 y por el Tribunal Europeo
de Derechos Humanos76. La noción de garantía colectiva también ha sido utilizada por el
Comité de Ministros del Consejo de Europa al valorar el incumplimiento de algunas
sentencias77 y constituye uno de los fundamentos de la enmienda del artículo 46 del
Convenio Europeo de Derechos Humanos, establecida en 2009 con el objeto de fortalecer el
mecanismos de supervisión e implementación de las sentencias a través de la asignación de
nuevas facultades al Comité de Ministros y al Tribunal Europeo78.
74
Al respecto, en casos contenciosos como Goiburú y otros Vs. Paraguay, La Cantuta Vs. Perú, y Masacre de
Mapiripán Vs. Colombia, la Corte ha aplicado este concepto para establecer que los Estados Partes en la Convención
deben colaborar entre sí para erradicar la impunidad de las violaciones cometidas en estos casos, mediante el
juzgamiento y, en su caso, sanción de sus responsables. En consecuencia, la Corte declaró que el mecanismo de
garantía colectiva establecido bajo la Convención Americana, en conjunto con las obligaciones internacionales
regionales y universales en la materia, vinculaban a los Estados de la región a colaborar de buena fe en ese
sentido, ya sea mediante la extradición o el juzgamiento en su territorio de los responsables de los hechos de
dichos casos.
75
“[T]odo Estado Parte tiene un interés jurídico en el cumplimiento por todos los demás Estados Partes de
sus obligaciones. Esto se deduce del principio de que ‘las normas relativas a los derechos básicos de la persona
humana’ son obligaciones erga omnes y que, como se indica en el párrafo cuarto del preámbulo del Pacto, existe
una obligación estipulada en la Carta de las Naciones Unidas de promover el respeto universal y la observancia de
los derechos humanos y las libertades fundamentales”. Observación General No. 31, Comentarios generales
adoptados por el Comité de los Derechos Humanos, La índole de la obligación jurídica general impuesta, 80º
período de sesiones, U.N. Doc. HRI/GEN/1/Rev.7 at 225 (2004), párr. 2.
76
“A diferencia de los tratados internacionales del tipo clásico, la Convención comprende más que simples
compromisos recíprocos entre los Estados Partes. Crea, por encima de un conjunto de compromisos bilaterales,
mutuos, obligaciones objetivas que, en los términos del Preámbulo, cuentan con una ‘garantía colectiva’”. TEDH, Caso
Irlanda Vs. Reino Unido, (No. 5310/71), Sentencia de 18 de enero de 1978, párr. 239. En igual sentido, TEDH,
Caso Mamatkulov y Askarov Vs. Turquía, (No. 46827/99 y 46951/99), Sentencia de 4 de febrero de 2005, párr.
100. Igualmente, en el caso Soering Vs. Reino Unido, el Tribunal Europeo declaró que la Convención Europea debe ser
interpretada “en función de su carácter específico de tratado de garantía colectiva de derechos humanos y libertades
fundamentales. […] De este modo, el objeto y fin de la Convención como instrumento de protección de seres humanos
exigen interpretar y aplicar sus disposiciones de manera que dicha protección sea práctica y efectiva”. TEDH, Caso
Soering Vs. Reino Unido, (No. 14038/88), Sentencia de 7 de julio de 1989, párr. 87. De igual forma, TEDH, Caso
İlhan Vs. Turquía, (No. 22277/93), Sentencia de 27 de junio de 2000, párr. 51; Caso Glasenapp Vs. Alemania, (No.
9228/80), Sentencia de 28 de agosto de 1986, párr. 48, y Caso Shamayev y otros Vs. Georgia y Rusia, (No.
36378/02), Sentencia de 12 de abril de 2005. Final, 12 de octubre de 2005, párr. 302.
77
TEDH, Caso Loizidou Vs. Turquía, (No. 15317/89), Sentencia de 23 de marzo de 1995 y Consejo de
Europa, Comité de Ministros, Resolución (Res DH (2001) 80) respecto a la sentencia del Tribunal Europeo de
Derechos Humanos de 28 de julio de 1998 en el caso Loizidou Vs. Turquía, adoptada por el Comité de Ministros el
26 de junio de 2001.
78
“Los Estados Parte de la Convención tienen el deber colectivo de preservar la autoridad de la Corte – y por
tanto la credibilidad y efectividad del sistema de la Convención – siempre que el Comité de Ministros considere que
uno de los Estados Parte se rehúsa a cumplir, de manera expresa o a través de su conducta, con la Sentencia
emitida por la Corte en un caso en el cual es parte”. Consejo de Europa, Comité de Ministros, Exposición de
motivos
del
Protocolo
14
al
Convenio
Europeo.
Disponible
en:
http://conventions.coe.int/Treaty/EN/Reports/Html/194.htm (última consulta el 23 de noviembre de 2012).