171. También, los trabajadores eran obligados a realizar sus labores bajo las órdenes y amenazas de los encargados de la hacienda. Dichos encargados portaban armas de fuego y los vigilaban permanentemente. Asimismo, uno de los encargados de la vigilancia les contó a las presuntas víctimas que había matado a un trabajador después de una discusión y lo había enterrado en la hacienda, por lo que los trabajadores tenían miedo de que les pasara lo mismo a ellos. Antônio Francisco da Silva también denunció ante la policía federal la desaparición de un colega de trabajo en la Hacienda Brasil Verde. En virtud de ello, los trabajadores no podían salir de la hacienda y temían por sus vidas183. 172. Como consecuencia de la prohibición de salir de la hacienda, si los trabajadores necesitaban comprar algún producto, les debían decir a los encargados de la hacienda para que fueran a la ciudad a realizar las compras correspondientes y se las entregaran, con la correspondiente deducción del salario184. 173. La situación en la cual se encontraban los trabajadores les generaba un profundo deseo de huir de la hacienda. Sin embargo, la vigilancia en la que se encontraban, sumado a la carencia de salario, la ubicación aislada de la hacienda y su alrededor con la presencia de animales salvajes, les impedía regresar a sus hogares. Además, si los encargados de la vigilancia atrapaban a una persona que estaban intentando huir de la hacienda, aparte de regresarlo, le rompían su ropa y hamaca para dormir 185. 174. Los jóvenes Antônio Francisco da Silva y Gonçalo Luiz Furtado decidieron irse de la hacienda durante la primera semana de marzo de 2000. Entre el 3 y 5 de marzo, aproximadamente a las tres de la madrugada, uno de los encargados llegó al cobertizo a despertar a los trabajadores. Antônio Francisco da Silva tenía fiebre, y a su compañero Gonçalo Luiz Furtado se le dificultaba trabajar en virtud de que tenía una prótesis en una pierna. El encargado de vigilancia les consultó de forma agresiva si iban a trabajar, a lo que ellos le respondieron que no podían porque estaban enfermos. El vigilante los golpeó, los subió a un vehículo y los llevó a la oficina central de la hacienda. Allí, golpearon nuevamente a Gonçalo Luiz Furtado y le dijeron que le iban a arrancar la prótesis de la pierna. Uno de los vigilantes los amenazó con amarrarlos durante 15 días e incluso matarlos en ese instante. Los dos jóvenes sintieron mucho miedo. El vigilante los llevó a la parte de atrás de la oficina, los siguió golpeando y luego fue a conversar con los demás encargados de la hacienda. Los jóvenes aprovecharon ese momento para huir. Se prueba, folio 7571), e Informe de 31 de marzo de 2000 sobre la fiscalización de la Hacienda Brasil Verde (expediente de prueba, folio 9573). 183 Cfr. Declaración de Marcos Antônio Lima, recibida durante la diligencia in situ, realizada el 6 de junio de 2016; declaración de Rogerio Félix da Silva, recibida durante la diligencia in situ, realizada el 6 de junio de 2016; declaración de Antônio Francisco da Silva, recibida durante la diligencia in situ, realizada el 6 de junio de 2016; declaración de José Batista Gonçalves Afonso, coordinador regional de la CPT, sobre la situación de Antônio Francisco da Silva y Gonçalo Luiz Furtado, rendida el 8 de marzo de 2000 (expediente de prueba, folio 1038); declaración de Francisco de Assis Félix, rendida ante fedatario público el 8 de mayo de 2015 (expediente de prueba, folio 7570 a 7572), e Informe de 31 de marzo de 2000 sobre la fiscalización de la Hacienda Brasil Verde (expediente de prueba, folio 9572). 184 Cfr. Declaración de Rogerio Félix da Silva, recibida durante la diligencia in situ, realizada el 6 de junio de 2016, y declaración de Francisco de Assis Félix, rendida ante fedatario público el 8 de mayo de 2015 (expediente de prueba, folio 7572). 185 Cfr. Declaración de Marcos Antônio Lima, recibida durante la diligencia in situ, realizada el 6 de junio de 2016; declaración de Rogerio Félix da Silva, recibida durante la diligencia in situ, realizada el 6 de junio de 2016; declaración de Francisco das Chagas Bastos Souza, recibida durante la diligencia in situ, realizada el 6 de junio de 2016; declaración de Antônio Francisco da Silva, recibida durante la diligencia in situ, realizada el 6 de junio de 2016; declaración de Antônio Fernandes da Costa, rendida ante fedatario público el 8 de mayo de 2015 (expediente de prueba, folio 7566); declaración de Francisco de Assis Félix, rendida ante fedatario público el 8 de mayo de 2015 (expediente de prueba, folio 7573), e Informe de 31 de marzo de 2000 sobre la fiscalización de la Hacienda Brasil Verde (expediente de prueba, folio 9572). 43

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