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brutalmente arrancados de este mundo por sus semejantes, también se fue la
felicidad irrecuperable de la vida familiar sencilla y armónica. El espacio vacío fue
ocupado por un sentimiento de profunda tristeza y rebeldía, con su efecto corrosivo.
Los daños sufridos y narrados por los familiares inmediatos de los dos jóvenes
hermanos asesinados son verdaderamente irreparables, y las reparaciones
ordenadas por la Corte en la presente Sentencia pueden tan sólo mitigar su dolor5,
que ha resistido a la erosión del tiempo.
7.
Lo ocurrido en el presente caso efectivamente suscita una reflexión sobre la
precariedad de la condición humana. Ha sido así, desde la caída del ser humano en
el Edén, la cual ha dado origen al "trágico y agorero destino" del género humano6; el
germen del bien y del mal se instaló en todos, a lo largo de la sucesión humana, la
cual "estaba destinada a los calamitosos acontecimientos de la vida"7. Como fue
narrado por J. Milton en su obra universal El Paraíso Perdido (1667),
"(...) El hombre conoce a la vez
El bien y el mal, desde que ha gustado
El fruto prohibido; pero sólo puede vanagloriarse
De conocer el bien perdido y el mal ganado:
Mucho más feliz sería si le hubiera bastado conocer
El bien por sí mismo, y de ningún modo el mal"8.
8.
No hay quien no haya conocido o experimentado alguna manifestación de la
violencia que el ser humano trae dentro de sí. No hay quien pueda negar la finitud
del ser humano, realzada por su sentimiento de impotencia ante la brutalidad y la
injusticia, y el sufrimiento que de ahí adviene, retratados por la tragedia a lo largo
de los siglos9. En la era del moderno Estado-nación, en nombre de la pretendida
"seguridad del Estado" se han cometido crímenes abominables, y se han lanzado los
gobernados en la más despiadada inseguridad humana. La seguridad del Estado
(originalmente concebido para la realización del bien común) y la de la persona
humana no se han acompañado pari pasu; todo lo contrario, la primera ha sido
frecuentemente invocada como pretexto para restringir indebidamente la segunda.
Los hechos del presente caso dan muestra elocuente de esta distorsión histórica.
9.
En la presente Sentencia en el caso de los Hermanos Gómez Paquiyauri, la
Corte, en resumen, ha dado como uno de los hechos probados que
5
. Cf., en este mismo sentido, mis Votos Razonados en los casos de los "Niños de la Calle" (Villagrán
Morales y Otros versus Guatemala, reparaciones, Sentencia del 26.05.2001), de Bámaca Velásquez versus
Guatemala
(reparaciones, Sentencia
del 22.02.2002), y
de Bulacio versus Argentina (fondo
y
reparaciones, Sentencia del 18.09.2003).
6
. En la caracterización de J. Milton, El Paraíso Perdido (1667), libro IX, versos 6-15.
7
. Ibid., libro X, versos 967-991.
8
. Ibid., libro XI, versos 84-89.
9
. Cf. W. Kaufmann, Tragedy and Philosophy, 2a. ed., Princeton/N.J., Princeton University Press, 1992,
pp. 131, 133, 309 y 315.