84
181.
Por todas las anteriores consideraciones, la Corte concluye que el Estado violó el
artículo 8 de la Convención en sus incisos 1, 5, 2.c), 2.d), 2.f) y 2.g), en perjuicio del señor
Humberto Antonio Palamara Iribarne, y ha incumplido la obligación general de respetar y
garantizar los derechos y libertades dispuesta en el artículo 1.1 de la Convención. Asimismo, al
contemplar en su ordenamiento interno normas contrarias a las garantías del debido proceso
protegidas en los referidos incisos del artículo 8 de la Convención, aún vigentes, Chile ha
incumplido la obligación general de adoptar disposiciones de derecho interno que emana del
artículo 2 de la Convención.
*
*
*
d)
El derecho a la protección judicial
182.
El artículo 25 de la Convención dispone que:
1.
Toda persona tiene derecho a un recurso sencillo y rápido o a cualquier otro recurso
efectivo ante jueces o tribunales competentes, que la ampare contra actos que violen sus
derechos fundamentales reconocidos por la Constitución, la ley o la presente Convención, aun
cuando tal violación sea cometida por personas que actúen en ejercicio de sus funciones oficiales.
2.
Los Estados Partes se comprometen:
a) a garantizar que la autoridad competente prevista por el sistema legal del Estado decidirá
sobre los derechos de toda persona que interponga tal recurso;
b) a desarrollar las posibilidades de recurso judicial; y
c) a garantizar el cumplimiento, por las autoridades competentes, de toda decisión en que se
haya estimado procedente el recurso.
183.
Este Tribunal ha establecido que la salvaguarda de la persona frente al ejercicio
arbitrario del poder público es el objetivo primordial de la protección internacional de los
derechos humanos206. En este sentido, la inexistencia de recursos internos efectivos coloca a
una persona en estado de indefensión. El artículo 25.1 de la Convención establece, en
términos amplios, la obligación a cargo de los Estados de ofrecer a todas las personas
sometidas a su jurisdicción un recurso judicial efectivo contra actos violatorios de sus derechos
fundamentales207.
184.
Bajo esta perspectiva, se ha señalado que para que el Estado cumpla con lo
dispuesto en el citado artículo 25.1 de la Convención no basta con que los recursos existan
formalmente, sino es preciso que sean efectivos208, es decir, se debe brindar a la persona la
posibilidad real de interponer un recurso sencillo y rápido que permita alcanzar, en su caso, la
protección judicial requerida ante la autoridad competente. Esta Corte ha manifestado
reiteradamente que la existencia de estas garantías “constituye uno de los pilares básicos, no
206
Cfr. Caso Tibi. Sentencia de 7 de septiembre de 2004. Serie C No. 114, párr. 130; Caso “Instituto de
Reeducación del Menor”. Sentencia de 2 de septiembre de 2004. Serie C No. 112, párr. 239; y Caso Baena Ricardo y
otros. Competencia. Sentencia de 28 de noviembre de 2003. Serie C No. 104, párr. 78.
207
Cfr. Caso de la “Masacre de Mapiripán”, supra nota 1, párr. 195; Caso Acosta Calderón, supra nota 189, párr.
92; y Caso Tibi, supra nota 206, párr. 130.
208
Cfr. Caso Acosta Calderón, supra nota 189, párr. 93; Caso Tibi, supra nota 206, párr. 131; y Caso Maritza
Urrutia. Sentencia de 27 de noviembre de 2003. Serie C No. 103, párr. 117.
Select target paragraph3
Connect to a paragraph
Connect to an entity
Disable highlights
Add to table of contents