B.
El derecho a las garantías judiciales173, a la protección judicial174, y a la igualdad y no
discriminación (artículos 8.1, 25.1 y 24 de la Convención Americana y artículo 7 de la
Convención de Belem do Pará)
1.
Consideraciones generales
156.
La Comisión ha subrayado que la obligación de los Estados de actuar con la debida diligencia
comprende el facilitar el acceso a recursos judiciales idóneos y efectivos frente a una violación de derechos
humanos175. Asimismo, la Comisión ha establecido que el artículo 25 de la CADH guarda relación directa con
su artículo 8.1, el cual consagra el derecho de toda persona a ser oída con las debidas garantías y dentro de un
plazo razonable176 y confiere a los familiares de las víctimas el derecho a que se reparen los perjuicios sufridos
por la muerte de sus seres queridos177. La Corte ha señalado que la facultad de acceso a la justicia debe asegurar,
en tiempo razonable, el derecho de las presuntas víctimas o sus familiares a que se haga todo lo necesario para
conocer la verdad de lo sucedido y se sancione a los eventuales responsables178.
157.
Los órganos del sistema interamericano han destacado la importancia de realizar una
investigación de oficio inmediata, exhaustiva, seria e imparcial ante violaciones de derechos humanos 179.
Además, han establecido que si bien la obligación de investigar es una obligación de medios y no de resultado,
ésta debe ser asumida por el Estado como un deber jurídico propio y no como una simple formalidad condenada
de antemano a ser infructuosa180, o como una mera gestión de intereses particulares, que dependa de la
iniciativa procesal de las víctimas o de sus familiares o de la aportación privada de elementos probatorios 181.
158.
La obligación de investigar no se incumple solamente porque no exista una persona
condenada en la causa o por la circunstancia de que, pese a los esfuerzos realizados, sea imposible la
acreditación de los hechos. Sin embargo, para establecer en forma convincente y creíble que este resultado no
ha sido producto de la ejecución mecánica de ciertas formalidades procesales sin que el Estado busque
efectivamente la verdad, éste debe demostrar que ha realizado una investigación inmediata, exhaustiva, seria
e imparcial182.
159.
En casos de violencia contra la mujer, las obligaciones genéricas establecidas en los artículos
8 y 25 de la Convención Americana se complementan y refuerzan, para aquellos Estados que son Parte, como
Artículo 8.1. Toda persona tiene derecho a ser oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo razonable, por un juez o tribunal
competente, independiente e imparcial, establecido con anterioridad por la ley, en la sustanciación de cualquier acusación penal formulada
contra ella, o para la determinación de sus derechos y obligaciones de orden civil, laboral, fiscal o de cualquier otro carácter.
174 Artículo 25. Toda persona tiene derecho a un recurso sencillo y rápido o a cualquier otro recurso efectivo ante los jueces o tribunales
competentes, que la ampare contra actos que violen sus derechos fundamentales reconocidos por la Constitución, la ley o la presente
Convención, aun cuando tal violación sea cometida por personas que actúen en ejercicio de sus funciones oficiales.
175 CIDH, Acceso a la Justicia para las Mujeres Víctimas de Violencia en las Américas, OEA/Ser. L/V/II. doc.68, 20 de enero de 2007.
176 CIDH. Informe No. 26/09. Caso 12.440. Wallace de Almeida. Brasil. 20 de marzo de 2009, párr. 119.
177 CIDH, Informe No. 52/16. Fondo. María Laura Órdenes Guerra y otros. Chile. 30 de noviembre de 2016, párr. 105; CIDH. Informe No
62/01, caso 11.564, Masacre de Riofrío, Colombia, 6 de abril de 2001, párr. 44.
178 Véase Corte IDH. Caso del Penal Miguel Castro Castro Vs. Perú. Sentencia de 25 de noviembre de 2006. Serie C No. 160, párr. 382, citando
Caso Vargas Areco; Corte IDH. Caso de las Masacres de Ituango Vs. Colombia. Sentencia de 1 de julio de 2006. Serie C No. 148, párr. 289; y
Corte IDH. Caso de la Masacre de Pueblo Bello Vs. Colombia. Sentencia de 31 de enero de 2006. Serie C No. 140, párr. 171.
179 Corte IDH. Caso Godínez Cruz Vs. Honduras. Sentencia de 20 de enero de 1989. Serie C No. 5, párr. 188; Corte I.D.H., Caso Velásquez
Rodríguez. Sentencia de 29 de julio de 1988. Serie C No. 4, párr. 177; Corte I.D.H., Caso de los “Niños de la Calle” (Villagrán Morales y otros).
Sentencia de 19 de noviembre de 1999. Serie C No. 63, párr. 226.
180 Corte I.D.H., Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Sentencia de 29 de julio de 1988. Serie C No. 4, párr. 177; Corte I.D.H., Caso Cantoral
Huamaní y García Santa Cruz Vs. Perú. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 10 de julio de 2007. Serie C No.
167, párr. 131; y Corte I.D.H., Caso Zambrano Vélez y otros Vs. Ecuador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de julio de 2007.
Serie C No. 166, párr. 120.
181 Corte I.D.H., Caso Velásquez Rodríguez Vs. Honduras. Sentencia de 29 de julio de 1988. Serie C No. 4, párr. 177; Corte I.D.H., Caso
Zambrano Vélez y otros Vs. Ecuador. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 4 de julio de 2007. Serie C No. 166, párr. 120.
182 CIDH, Informe Anual 1997, Informe N° 55/97, Caso 11.137 (Juan Carlos Abella y otros), Argentina, párr. 412. Sobre el mismo tema, véase
también: CIDH, Informe Anual 1997, Informe N° 52/97, Caso 11.218 (Arges Sequeira Mangas), Nicaragua, párr. 96 y 97.
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