25. Los peticionarios efectuaron un extenso recuento de estos hechos en perjuicio de Luís
Uzcátegui, entre ellos:
El 15 de marzo de 2001 funcionarios de las FAPF allanaron sin orden judicial la vivienda
del señor Luís Uzcátegui. Los funcionarios derribaron la puerta y abofetearon a su
hermano menor, Carlos Eduardo Uzcátegui mientras le dijeron: “dile a tu hermano que
deje de estar declarando en contra de nosotros o le haremos lo mismito que a tu otro
hermano”.
A partir del 10 de septiembre de 2001 el señor Luís Uzcátegui comenzó a recibir llamadas
telefónicas anónimas tanto a su teléfono de habitación como a lugar de trabajo en el
Consejo Regional Legislativo del Estado Falcón. En la primera llamada a su residencia una
voz masculina le advirtió: “retírate ahora que estás a tiempo o atente (sic) a las
consecuencias”. En la segunda llamada a su vivienda otra voz masculina le advirtió a su
hermano menor: “dile a tu hermano que deje de estar emitiendo declaraciones o le va a
pasar lo mismo que a tu hermano”.
El 9 de abril de 2002 el señor Luís Uzcátegui salió de su trabajo y a la entrada de su
residencia advirtió la presencia de 5 funcionarios de las FAPF, por lo cual decidió no
entrar a la vivienda y pasó de largo. Luego recibió una llamada de su secretaria quien le
informó: “Luís, te llamó la dueña de la residencia donde vives para avisarte que te están
esperando, han ido a buscarte y no es para llevarte preso sino para matarte”. Los
funcionarios allanaron la habitación del señor Uzcátegui sin orden judicial alguna, en
búsqueda de un presunto armamento.
El 13 de abril de 2002 funcionarios de las FAPF, vestidos de civil, allanaron la vivienda de
la familia Uzcátegui sin orden judicial, en búsqueda del señor Luís Uzcátegui y causando
destrozos en el inmueble.
El 6 de septiembre de 2002 el señor Luís Uzcátegui, al salir del un local comercial, fue
interceptado por 2 funcionarios de las FAPF uniformados que se movilizaban en una
patrulla. Tras solicitarle al señor Luís Uzcátegui la identificación, le dijeron que se lo
llevarían detenido. El señor Uzcátegui sacó un ejemplar de la Constitución que llevaba en
el bolsillo y les indicó que no podía ser detenido sin orden judicial, ante lo cual uno de los
funcionarios le arrancó la Constitución y la arrojó al piso, procediendo a esposarlo y a
introducirlo en la patrulla. Posteriormente, el señor Uzcátegui fue abandonado en un
sector despoblado donde lo abofetearon y le dijeron: “si abres la boca ya sabes lo que te
pasa”.
El 2 de junio de 2003 el señor Luís Uzcátegui recibió un escrito anónimo de letras
cortadas de periódicos, con el siguiente texto: “Eres hombre muerto Uzcátegui te lo
advertimos deja de denunciar al comandante, tienes el signo de la muerte en la frente”.
El 14 de marzo de 2003 se recibieron en la casa de la familia del señor Luís Uzcátegui 4
llamadas telefónicas amenazantes 2.
El 29 de febrero de 2004 el señor Luís Uzcátegui fue detenido ilegalmente por presuntos
funcionarios de la Dirección de Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP), quienes
entraron de forma irregular a su casa aproximadamente a las 2 de la madrugada. Los
agresores, que se encontraban fuertemente armados y con los rostros cubiertos por
2 Según la narración, los contenidos de las llamadas son los siguientes: “Dígale que lo vamos a matar por estar
atacando al gobierno, que donde esté metido lo vamos a encontrar”; “hablen con su familiar, el obstáculo Luís
Uzcátegui, díganle que se aparte de nuestro camino o que se atenga a las consecuencias, le vamos a dar por donde
más le duela, si prosigue denunciando a la policía de Falcón”; “ya que no quieres darme la ubicación de tu familiar déle
(sic) este mensaje: que lo vamos a encontrar donde esté metido y que lo vamos a matar, que sus días están
contados”; “te voy a dar un mensaje para que se lo comuniques, dile que sus días están contados, del infierno que le
espera nadie podrá salvarlo”.
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