2 personas de los vivos (como titulares de tales derechos), dejando de recoger con suficiente claridad los vínculos entre estos y sus muertos, inclusive para determinar sus consecuencias jurídicas. Cabe llenar esta laguna, teniendo presente, de inicio, que vivimos todos en el tiempo, y que las normas jurídicas son creadas, interpretadas y aplicadas igualmente en el tiempo. 4. El tiempo sigue siendo un gran misterio a circundar la existencia humana. El conocimiento humano acerca de las fronteras extremas de la vida (nacimiento y muerte) sigue siendo limitado, y dichas fronteras se han tornado "más móbiles" en consecuencia de los cambios culturales y el desarrollo tecnológico, lo que atribuye una responsabilidad aún mayor a los juristas, que deben estar atentos a los códigos éticos y a las manifestaciones culturales en evolución5. Así actuando, lejos de menoscabar los estándares universales de respeto a los derechos humanos, estarán contribuyendo a afirmarlos con aún mayor vigor, en rechazo a las distorsiones del llamado "relativismo" cultural (cf. infra). La propia conciencia del tiempo es "un producto muy tardío de la civilización humana", y cuando el ser humano "a pris connaissance du problème du temps, quand il ne s'est plus cantonné dans le cercle étroit de ses désirs et besoins immédiats, mais a commencé à rechercher l'origine des choses, il n'a pu trouver qu'une origine mythique, non historique"6. 5. A pesar de todo lo que se ha escrito al respecto, el propio origen de las culturas aún continúa sin respuesta7; y el tiempo y el espacio, que ellas buscan explicar, se muestran en última instancia como creaciones mentales8 de la conciencia social, que permiten concebir un cosmos unificado y coherente9. Son de la esencia de la vida cultural "la percepción y la captación del tiempo", las cuales, a su vez, constituyen elementos componentes de "la solidaridad de las generaciones humanas que se suceden y vuelven, repitiéndose como las estaciones"10. El tiempo llegó a ser considerado - como 5 . S. Rodotà, "Law and Moral Dilemmas Affecting Life and Death - A General Presentation of the Issues", in: Law and Moral Dilemmas Affecting Life and Death (Proceedings of the 20th Colloquy on European Law, Glasgow, September 1990), Strasbourg, Council of Europe, 1992, pp. 13-14. - En efecto, no hay ningún medio social en el que no se encuentren representaciones colectivas referentes a su origen y a su destino. Hay un legado espiritual que se transmite, con el pasar del tiempo, de generación en generación, conformando una "perfecta continuidad espiritual entre las generaciones". De ahí ha relevancia de la conciencia de vivir en el tiempo, y de los ritos funerarios; E. Durkheim, Las Formas Elementales de la Vida Religiosa, Madrid, Alianza Ed., 1993 (reed.), pp. 393, 419, 436, 443 y 686. 6 . Ernst Cassirer, Essai sur l'homme, Paris, Éd. de Minuit, 1975, p. 243. 7 . Ibid., p. 47. 8 . Es lo que pondera Karl Popper, para quien "el espacio y el tiempo no forman parte del mundo empírico, real, de cosas y sucesos, sino que son parte de nuestra constitución mental, de nuestro aparato para captar el mundo". K. Popper, En Busca de un Mundo Mejor, Barcelona, Ed. Paidós, 1996, pp. 171-173. 9 . A.Y. Gurevitch, "El Tiempo como Problema de Historia Cultural", in Las Culturas y el Tiempo, Salamanca/Paris, Ed. Sígueme/UNESCO, 1979, pp. 260-261. De ese modo, "convertido en dueño del tiempo", el ser humano "también se encuentra dominado por él" (ibid., p. 261). La percepción del tiempo pasó a ayudar al ser humano a superar "la brevedad y la unicidad de su vida"; con ésto, y la vida en su medio social, el ser humano pensó que podía "engañar a la muerte" (ibid., p. 263). 10 . Ibid., pp. 280 y 264, y cf. p. 272.

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