35 obstante los intentos de encubrirlas y de imponer el olvido. 117. En sus recuerdos de la guerra civil española, por ejemplo, George Orwell denuncia las mentiras que llevaron centenas y centenas de personas a la lucha armada y a la muerte, y que buscaron en seguida deshonrar los muertos80. Ante la posibilidad de que tantas mentiras pasasen a la historia, confesaba "la sensación de que el propio concepto de verdad objetiva está desapareciendo del mundo"81. Confesaba además su temor ante el propósito de los "liderazgos" en el poder de controlar no sólo el futuro, sino también el pasado; "esta perspectiva", - agregaba G. Orwell, - "me asusta mucho más que las bombas"82. 118. Al recordarse de un miliciano italiano que había conocido y que desapareció en aquella guerra civil, G. Orwell expresó, en verso, toda su repugnancia por la guerra y la inutilidad de los sacrificios humanos, al mismo tiempo en que también afirmó su fe en la conciencia humana y en el primado del espíritu sobre la materia: "(...) Su nombre y sus actos fueron olvidados, Antes que sus huesos se secaran, Y la mentira que lo mató fue enterrada Por debajo de una mentira aún mayor; Pero lo que vi en sus rostro Ningún poder consigue desheredar: Ninguna bomba irá jamás Quebrar el cristal del espíritu"83. 119. Sin embargo, la memoria humana ha sobrevivido a una sucesión de brutalidades, y hoy la conciencia humana ha despertado para el deber de memoria y el derecho de memoria, en sus dimensiones tanto individual como social. Para este despertar ha contribuido decisivamente la evolución del Derecho Internacional de los Derechos Humanos en general (movida, como la de todo el Derecho, por la conciencia jurídica universal), y la jurisprudencia 80 . Recuérdese que, en su famosa alegoría 1984, G. Orwell esboza la estructura de un Estado totalitario, en el cual un departamento oficial trataba dogmáticamente de borrar todo el pasado. 81 . G. Orwell, Lutando na Espanha, São Paulo, Ed. Globo, 2006 [reed.], pp. 273-275. 82 . Ibid., p. 276. Y, para una apreciación del legado literario de G. Orwell, cf., v.g., J. Meyers, Orwell - La Conciencia de una Generación, Barcelona, Vergara Ed., 2002, pp. 173225. 83 . Mi traducción del original en inglés: "(...) Your name and your deeds were forgotten Before your bones were dry, And the lie that slew you is buried Under a deeper lie; But the thing that I saw in your face No power can disinherit: No bomb that ever burst Shatters the crystal spirit". Reproducido in: G. Orwell, Lutando na Espanha, op. cit. supra n. (51), p. 384.

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