5
'crímenes de lesa humanidad' (...). La ejecución extrajudicial y desaparición forzada de las presuntas
víctimas fueron perpetradas en un contexto de ataque generalizado y sistemático contra sectores de
la población civil.
Basta señalar (...) que la Corte considera reconocido y probado que la
planeación y ejecución de la detención y posteriores actos crueles, inhumanos y degradantes y
ejecución extrajudicial o desaparición forzada de las presuntas víctimas, realizadas en forma
coordinada y encubierta por miembros de las fuerzas militares y del Grupo Colina, no habrían
podido perpetrarse sin el conocimiento y órdenes superiores de las más altas esferas del poder
ejecutivo y de las fuerzas militares y de inteligencia de ese entonces, específicamente de las
jefaturas de inteligencia y del mismo Presidente de la República" (párrs. 95-96).
17.
La Corte agregó que, en cuanto a la violación del derecho a la vida - reconocida
por el Estado demandado - del profesor y los nueve estudiantes secuestrados de la Universidad
de La Cantuta, "los hechos del caso fueron producto de una operación ejecutada en forma
coordinada y encubierta por el Grupo Colina, con el conocimiento y órdenes superiores de los
servicios de inteligencia y del mismo Presidente de la República de ese entonces" (párr. 114).
Al referirse a la desaparición forzada de las víctimas, la Corte señaló acertadamente que
"la responsabilidad internacional del Estado se ve agravada cuando la desaparición
forma parte de un patrón sistemático o práctica aplicada o tolerada por el Estado, por ser un delito
contra la humanidad que implica un craso abandono de los principios esenciales en que se
fundamenta el sistema interamericano.
(...) La responsabilidad internacional del Estado se configura de manera agravada
en razón del contexto en que los hechos fueron perpetrados, (...) así como de las faltas a las
obligaciones de protección e investigación (...)"4.
18.
Esta Corte ha, asimismo, valorado que el propio Estado demandado ha
reconocido "la parcialidad con la que actuaron los magistrados del fuero militar en el
juzgamiento de los hechos de La Cantuta" (párr. 144). La Corte reiteró su entendimiento en el
sentido de que "en un Estado democrático de Derecho la jurisdicción penal militar ha de tener
un alcance restrictivo y excepcional" (párr. 142). En el presente caso, hubo "manipulación de
mecanismos legales y constitucionales", obstrucción de las investigaciones en la justicia
ordinaria, "derivación irregular de las investigaciones al fuero militar", con lo que se "pretendió
lograr la impunidad de los responsables" (párr. 143).
19.
Es significativo que, al respecto, el propio Tribunal Constitucional del Perú, en su
Sentencia del 29.11.2005 (re: S. Martín Rivas), advirtió que en atención a las circunstancias
del cas d'espèce,
"existen evidencias que el proceso penal iniciado en el ámbito de la jurisdicción
militar tuvo el propósito de evitar que el recurrente respondiese por los actos que se le imputan. Esas
circunstancias se relacionan con la existencia de un plan sistemático para promover la impunidad en
materia de derechos humanos y crímenes de lesa humanidad, particularmente de los actos
cometidos por los del Grupo Colina, al cual se vincula el recurrente.
Expresión de ese plan sistemático, en efecto, lo constituyen: (i) el deliberado
juzgamiento de delitos comunes por órganos militares (...); (ii) la expedición, en ese lapso, de las
leyes de amnistía 26479 y 26462. (...)"5.
4
.
Párrafos 115-116 (énfasis agregado).
.
Tribunal Constitucional del Perú, Sentencia del 29.11.2005 (re: S. Martín Rivas), expediente n. 4587-2004AA/TC, p. 19, párrs. 81-83.
5
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