emprendieron la búsqueda de su hermano. En la audiencia pública la señora Olga Flores
Bedregal manifestó que ella personalmente lo buscó en la morgue. Su tío, que era médico,
fue a las clínicas a averiguar si habían llevado algún herido. Su hermana Eliana que, en ese
momento estaba embarazada, fue a los centros de reclusión. Las hermanas iniciaron
denuncias, investigaciones y procesos judiciales. En su declaración Verónica Flores, quien
vivía en ese entonces en Belgrado, se dirigió a la Cruz Roja de esa ciudad para hacer una
denuncia a través de la Cruz Roja de Suiza. En el año 1986 regresó a Bolivia y participó de
la búsqueda de su hermano.
b) La exhumación de los restos de Juan Carlos Flores Bedregal en 1992
45.
La señora Flores Bedregal refirió que en la Sentencia se indica erróneamente que
en 1992 se exhumaron nuevamente unos restos “a requerimiento de las hermanas
Flores Bedregal” y señaló que dicha exhumación no ocurrió por solicitud de ellas sino
por orden judicial de la Corte Suprema de Justicia dentro del juicio de responsabilidades
a García Meza y otros.
46.
En atención a la información disponible en el expediente del presente caso 19 y a
lo señalado por la señora Flores Bedregal en esta oportunidad, la Corte considera
pertinente rectificar el párrafo 68 20 de la Sentencia de la siguiente manera:
68. Tras los hechos de julio de 1980, las hermanas Flores Bedregal recibieron “muchas
versiones de cuál habría sido el destino de Juan Carlos y de dónde podrían estar sus restos, la
gran mayoría poco o nada creíbles”. Se realizaron tres exhumaciones en dos cuerpos
enterrados en cementerios clandestinos. La primera exhumación fue practicada en febrero de
1983 sobre un “cadáver casi momificado […] que ha debido tener una altura de 1,50 m” y el
médico forense determinó que no se trataba de Juan Carlos Flores Bedregal. En marzo de 1983
se convocó a una segunda exhumación que finalmente no se realizó. En abril de 1983 se
exhumó un cadáver sin pies ni manos en cuya certificación forense se consignaba que el sujeto
“no era ni alto, ni bajo, ni gordo, ni flaco”. Dichos restos fueron exhumados nuevamente en
1992, por orden de la Corte Suprema de Justicia, y examinados por miembros del Equipo
Argentino de Antropología Forense que determinaron que no se trataba de Juan Carlos Flores
Bedregal. Las hermanas Flores Bedregal estuvieron presentes en todas estas diligencias.
c) Los procesos penales para investigar el golpe de estado de 17 de julio
de 1980
47.
La señora Flores Bedregal sostuvo que en la Sentencia se señala erróneamente
que “[t]ras la reinstauración de la democracia en Bolivia en 1982, se acordó investigar
19
En la orden judicial de 12 de febrero de 1992 se establece: “Habiéndose designado a los señores
Alejandro Incharraugi y Dario Olmo, miembros del Equipo Argentino de Antropología Forense, como peritos
expertos para practicar examen antropológico físico en el cadáver del que en vida fuera Sr. Carlos Flores
Bedregal, muerto en las acciones del asalto al edificio de la Central Obrera Boliviana el 17 de julio de 1980, a
cuyo fin se ha ordenado la exhumación respectiva al Administrador del Cementerio General de la Ciudad de
La Paz. Se servirá Ud. Designar un PATALOGO FORENSE fin de que el peritaje especializado adquiera seriedad
y la validez legal exigida […]”. Cfr. Copia legalizada del Cite 134/92 de 12 de febrero de 1992 de la Corte
Suprema de Justicia (expediente de prueba, folio 855 y anexo 4 de los escritos de interpretación).
20
En el párrafo 68 de la Sentencia se establece: “Tras los hechos de julio de 1980, las hermanas Flores
Bedregal recibieron “muchas versiones de cuál habría sido el destino de Juan Carlos y de dónde podrían estar
sus restos, la gran mayoría poco o nada creíbles”. Se realizaron tres exhumaciones en dos cuerpos enterrados
en cementerios clandestinos. La primera exhumación fue practicada en febrero de 1983 sobre un “cadáver
casi momificado […] que ha debido tener una altura de 1,50 m” y el médico forense determinó que no se
trataba de Juan Carlos Flores Bedregal. En marzo de 1983 se convocó a una segunda exhumación que
finalmente no se realizó. En abril de 1983 se exhumó un cadáver sin pies ni manos en cuya certificación
forense se consignaba que el sujeto “no era ni alto, ni bajo, ni gordo, ni flaco”. Dichos restos fueron exhumados
nuevamente en 1992, a requerimiento de las hermanas Flores Bedregal, y examinados por miembros del
Equipo Argentino de Antropología Forense que determinaron que no se trataba de Juan Carlos Flores Bedregal.
Las hermanas Flores Bedregal estuvieron presentes en todas estas diligencias”.
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