16 de julio de 2019 REF.: Caso Nº 12.954 Jineth Bedoya Lima y Otra Colombia Señor Secretario: Tengo el agrado de dirigirme a usted, en nombre de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, con el objeto de presentar ante la Honorable Corte Interamericana de Derechos Humanos, el Caso Nº 12.954 – Jineth Bedoya Lima y Otra respecto de la República de Colombia (en adelante “el Estado”, “el Estado colombiano” o “Colombia”), relacionado con una serie de violaciones de derechos humanos derivadas del secuestro, tortura y violación sexual de la periodista Jineth Bedoya Lima por motivos vinculados a su profesión y la falta de adopción de medidas adecuadas y oportunas por parte del Estado para protegerla y prevenir la ocurrencia de dichos hechos. La Comisión determinó que el 25 de mayo de 2000, la periodista Jineth Bedoya fue secuestrada frente a un establecimiento carcelario estatal y retenida por varias horas de ese día, mientras cumplía su labor periodística en el marco de una investigación con motivo del enfrentamiento entre paramilitares y miembros de grupos de delincuencia común al interior de la Cárcel Nacional Modelo que terminó con la muerte de 27 detenidos. La investigación incluía el rol que habrían tenido los paramilitares en la masacre y la actuación de la fuerza pública. La Comisión determinó que Jineth Bedoya Lima estuvo en situación de privación de libertad en contra de su voluntad y que fue víctima de actos de violencia, lo que incluyó golpes, amenazas, insultos, y formas de violencia y violación sexual, todo con un impacto profundo e irreversible en su vida. La Comisión concluyó que existió un riesgo real e inminente para la periodista, quien había sido víctima de constantes amenazas y ataques contra su vida e integridad personal, relacionados con el ejercicio del periodismo antes de su secuestro el 25 de mayo de 2000, los cuales fueron puestos en conocimiento de las autoridades estatales en diversas ocasiones. En este sentido, la Comisión consideró que el Estado colombiano tuvo conocimiento de la situación de riesgo real e inminente en que se encontraba la periodista y no adoptó medidas entendidas como razonables para protegerla frente al riesgo especial en el que se encontraba en razón del ejercicio de su profesión y evitar su materialización, vulnerando su derecho a la vida, integridad y libertad personal, así como su derecho a la libertad de expresión. Asimismo, la CIDH concluyó que el Estado estaba especialmente obligado a actuar con debida diligencia para proteger a Jineth Bedoya contra ataques a su seguridad personal y actos de violencia sexual debido al contexto generalizado de violencia sexual contra las mujeres que caracterizó el conflicto armado colombiano, que además ejemplifica los riesgos especiales de violencia sexual y discriminación a los que están expuestas las mujeres periodistas en razón de su género por el ejercicio de la profesión. Estos actos de violencia fueron realizados como represalia por su labor periodística, mientras se encontraba precisamente cumpliendo esa labor en el momento en que fue privada de libertad, golpeada y violada sexualmente, vulnerando aspectos esenciales de su vida privada, del derecho a la libertad de expresión, y del derecho a la igualdad ante la ley y no discriminación. La CIDH destacó que tampoco se iniciaron investigaciones para determinar los autores o el origen de dichas amenazas. Señor Pablo Saavedra Alessandri, Secretario Corte Interamericana de Derechos Humanos San José, Costa Rica.

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