37
126
competencias, particularmente cuando viene al caso el ejercicio de su poder punitivo . Asimismo, ha
enfatizado que en un sistema democrático es preciso extremar las precauciones para que las sanciones
penales se adopten con estricto respeto a los derechos básicos de las personas y previa una cuidadosa
127
verificación de la efectiva existencia de la conducta ilícita .
115.
El principio de legalidad consagrado en el artículo 9 de la Convención Americana abarca
los principios básicos de nullum crimen sine lege, nulla poena sine lege, de conformidad con los cuales
los Estados no pueden procesar o sancionar penalmente a las personas por actos u omisiones que no
128
constituían delitos penales según las leyes aplicables al momento de ser cometidos .
116.
La Comisión entiende que la determinación de las conductas que van a ser calificadas
como delitos y respecto de las cuales se activa el poder punitivo del Estado, corresponde en principio a
éste último en el ejercicio de su política criminal, con base en sus particularidades históricas, sociales y
de otra índole. Sin embargo, del artículo 9 de la Convención Americana se derivan ciertos elementos que
deben ser observados por los Estados al momento de ejercer la potestad de definir los tipos penales. En
lo relevante para el presente caso, y tal como ha sido interpretado por la jurisprudencia interamericana,
el principio de legalidad trae como corolario la regla según la cual la legislación penal debe estar
formulada sin ambigüedades, en términos estrictos, precisos y unívocos, que definan con claridad las
conductas penalizadas como delitos sancionables, estableciendo con precisión cuáles son sus
elementos y los factores que les distinguen de otros comportamientos que no constituyen delitos
129
sancionables o son sancionables bajo otras figuras penales .
117.
La Comisión ha indicado que el cumplimiento del principio de legalidad penal en estos
130
términos, permite a las personas determinar efectivamente su conducta de acuerdo con la ley . Según
ha afirmado la CIDH, “el principio de legalidad tiene un desarrollo específico en la tipicidad, la cual
garantiza, por un lado, la libertad y seguridad individuales al establecer en forma anticipada, clara e
131
inequívoca cuáles comportamientos son sancionados y, por otro, protege la seguridad jurídica” .
118.
En similar sentido, la Corte ha indicado que:
126
Cfr. Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111, párr. 177;
Corte I.D.H., Caso Baena Ricardo y otros Vs. Panamá. Sentencia de 2 de febrero de 2001. Serie C No. 72, párr. 107; Corte I.D.H.,
Caso De la Cruz Flores Vs. Perú. Sentencia de 18 de noviembre de 2004. Serie C No. 115, párr. 80; .Corte I.D.H., Caso Fermín
Ramírez. Sentencia de 20 de junio de 2005. Serie C No. 126, párr. 90; y Corte I.D.H., Caso García Asto y Ramírez Rojas Vs. Perú.
Sentencia de 25 de noviembre de 2005. Serie C No. 137, párr. 187.
127
Cfr. Corte I.D.H., Caso Baena Ricardo y otros Vs. Panamá. Sentencia de 2 de febrero de 2001. Serie C No. 72, párr.
106; Citando, inter alia, Eur. Court H.R. Ezelin judgment of 26 April 1991, Series A no. 202, para. 45; y Eur. Court H.R. Müller and
Others judgment of 24 May 1988, Serie A no. 133, para. 29. Ver también: Corte I.D.H., Caso De la Cruz Flores Vs. Perú. Sentencia
de 18 de noviembre de 2004. Serie C No. 115, párr. 81; y Corte I.D.H., Caso García Asto y Ramírez Rojas Vs. Perú. Sentencia de
25 de noviembre de 2005. Serie C No. 137, párr. 189.
128
CIDH, Informe sobre Terrorismo y Derechos Humanos, OEA/SER.L/V/II.116, Doc. 5 rev. 1, corr., 22 de octubre de
2002, párr. 225.
129
CIDH, Informe sobre la situación de derechos humanos en Perú (2000), OEA/Ser.L./V/II.106, Doc. 59 rev. 2,
2 de junio de 2000, párrs. 80, 168; CIDH, Informe sobre Terrorismo y Derechos Humanos, OEA/SER.L/V/II.116, Doc. 5 rev. 1, corr.,
22 de octubre de 2002, párr. 225; Corte IDH, Caso Castillo Petruzzi y otros, sentencia del 30 de mayo de 1999 (fondo, reparaciones
y costas), Serie C No. 52, párr. 121; Corte I.D.H., Caso Cantoral Benavides Vs. Perú. Sentencia de 18 de agosto de 2000. Serie C
No. 69, párr. 157; Corte I.D.H., Caso Ricardo Canese Vs. Paraguay. Sentencia de 31 de agosto de 2004. Serie C No. 111, párr.
174; Corte I.D.H., Caso De la Cruz Flores Vs. Perú. Sentencia de 18 de noviembre de 2004. Serie C No. 115, párr. 79; Corte I.D.H.,
Caso García Asto y Ramírez Rojas Vs. Perú. Sentencia de 25 de noviembre de 2005. Serie C No. 137, para. 188; Corte I.D.H.,
Caso Usón Ramírez Vs. Venezuela. Excepción Preliminar, Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 20 de noviembre de 2009.
Serie C No. 207, párr. 55.
130
CIDH, Informe sobre Terrorismo y Derechos Humanos, OEA/SER.L/V/II.116, Doc. 5 rev. 1, corr., 22 de octubre de
2002, párr. 225, y Resumen Ejecutivo, párr. 17.
131
CIDH, Demanda y alegatos ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos en el caso De la Cruz Flores v. Perú;
referidos en: Corte IDH, Caso De la Cruz Flores v. Perú, sentencia del 18 de noviembre de 2004 (fondo, reparaciones y costas),
Serie C. No. 115, párr. 74.