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de la zona por parte del Ejército. Asimismo, mencionó, entre otras cosas, que su solicitud “se
encontr[aba] motivada en los hechos graves y actuales relatados, aunados a los factores de
riesgo que dieron lugar a la solicitud original, y que afectan a un número significativo de familias
que han constituido zonas humanitarias y zonas de biodiversidad, que son espacios plenamente
identificables, como mecanismo de protección de su derecho a la vida e integridad personal y
comunitaria”. Como antecedentes a su solicitud de ampliación, mencionó que el año pasado los
representantes le presentaron una solicitud de medidas cautelares a favor de algunas zonas
humanitarias y de biodiversidad con base en “los mismos factores de riesgo de las medidas
provisionales”, ante lo cual solicitó información al Estado. Posteriormente, recibió de los
representantes una solicitud para que ampliara las presentes medidas provisionales. Esta solicitud
estuvo basada en el “supuesto retiro del [E]jército de la zona por más de ocho días, en la
permanencia de decenas de militares[,] en el esporádico y limitado retorno militar a la zona,
aunado a factores de riesgo compartidos por las zonas humanitarias beneficiarias de medidas
provisionales”, y en el aumento del número de familias beneficiarias de las presentes medidas
provisionales, entre otros.
25.
En términos generales, la Comisión Interamericana distingue cuatro situaciones diferentes
que sustentan su solicitud, a saber: el “[a]umento de familias dentro de las beneficiarias de
medidas provisionales por razones de nuevas uniones”, la “[l]legada de nuevas familias no
relacionadas con las beneficiarias a las zonas humanitarias y de biodiversidad protegidas por
medidas provisionales”, el “[d]esplazamiento de familias beneficiarias de medidas provisionales a
nuevas zonas humanitarias y de biodiversidad”, y la existencia de “zonas humanitarias y de
biodiversidad no beneficiarias de medidas provisionales”. La Comisión se refirió con precisión a la
manera en que se presentaría una situación de extrema gravedad y urgencia y de peligro de daño
irreparable respecto a estas cuatro situaciones. Asimismo, la Comisión también mencionó como
justificación de su solicitud la existencia de un supuesto “[p]lan de asesinatos colectivos de líderes
y lideresas”, entre los cuales se encontrarían tanto beneficiarios de estas medidas provisionales
como personas que no lo son. Finalmente, la Comisión presentó al Tribunal mapas interactivos
elaborados con la finalidad de ilustrar su solicitud.
26.
Sobre esta solicitud, en primer término, el Estado manifestó que no se cumplían los
requisitos de procedibilidad de extrema gravedad y urgencia, y peligro de daño irreparable, para
la ampliación de las medidas provisionales. Entre otros, reiteró que el Ejército no se ha retirado
de la zona y que es necesario agotar los canales legales con los que cuenta la legislación nacional
para la defensa de los derechos de los beneficiarios, frente a cualquier posible vulneración (supra
considerando 23). En tal sentido, manifestó la necesidad de que las denuncias pertinentes se
hagan en tiempo real, pues “es evidente que al desconocer tal información el Estado no podrá
actuar y terminará […] incumpliendo la responsabilidad que le asiste”, y señaló que existe “una
amplia gama de recursos efectivos e idóneos que les permiten acceder al aparato estatal y
obtener respuesta del mismo”. En esta situación se ubican, por ejemplo, las aseveraciones de los
representantes sobre que las operaciones y la supuesta presencia de grupos paramilitares y sus
actuaciones delictivas se llevan a cabo “amparadas por la Fuerza Pública”. En opinión del Estado,
estas son afirmaciones “delicadas y deben ser formuladas con el debido sustento y, desde luego,
denunciadas ante las autoridades correspondientes”.
27.
Asimismo, de manera general, el Estado señaló que está comprometido con “la
erradicación de todos los grupos al margen de la ley que realizan actos de violencia”, y que para
ello se han llevado a cabo acciones tanto legislativas y de otro orden con miras a la consecución
de la paz en Colombia, tales como las que realizan la Policía Nacional y el Ejército en el Bajo
Atrato. Asimismo, indicó que los representantes constantemente remiten documentos que