122. Asimismo, la CIDH toma nota de que, conforme a lo señalado por los peticionarios, la atención proporcionada por Médicos Sin Fronteras fue intermitente y en algunos casos precaria. La Comisión resalta que la falta de estabilidad en la atención médica afectó seriamente a las presuntas víctimas. Sumado a ello, la CIDH observa que la decisión de dicho organismo sin fines de lucro de atender a algunas personas con VIH/SIDA era voluntaria y no estaba asociada a una obligación, como sí le correspondía al Estado. 123. La Comisión considera que el incumplimiento del Estado afectó no sólo el derecho a la integridad personal de las víctimas del presente caso, sino también su derecho a la vida desde dos puntos de vista que se derivan de la jurisprudencia de ambos órganos del sistema interamericano ya descrita en este informe de fondo. Por una parte, con relación al riesgo a perder su vida al que estuvieron expuestas las víctimas sin contar con el tratamiento que el Estado debía ofrecer. Por otra parte, con relación al derecho a tener una vida digna. La Comisión destaca también que la Corte Europea ha analizado casos de personas con VIH/SIDA a la luz del derecho a la vida incluso en supuestos donde la persona no ha fallecido 113. 124. En consecuencia, la Comisión considera que la falta total de atención médica estatal a favor de las 49 víctimas (veáse supra párr. 61) en virtud de su condición de personas con VIH/SIDA y además en situación de pobreza, tuvo un grave impacto en su situación de salud. En consecuencia, la CIDH concluye que el Estado res responsable por la violación a los derechos a la vida e integridad personal, establecidos en los artículos 4.1 y 5.1 de la Convención Americana, en relación con el artículo 1.1 del mismo instrumento. 1.3.2 Situación de las ocho personas que fallecieron entre 2001 y 2011 125. Adicionalmente, los peticionarios alegaron que ocho de las víctimas, Alberto Quiché Cuxeva, Reina López Mujica, Ismar Ramírez Chajón, Rita Bubón Orozco, Facundo Gómez Reyes, José Rubén Delgado, Luis Edwin Cruz Gramau, y María Vail, fallecieron debido a enfermedades oportunistas como consecuencia de la falta de atención integral al VIH/SIDA que padecían. Dentro de dichas enfermedades se destacan la tuberculosis, la neumonía, infecciones por hongos y otras infecciones. La Comisión nota que el Estado se limitó a indicar que no existía mayor relación entre la muerte de las ocho personas y supuesta falta de tratamiento integral. 126. En cuanto a esta alegada falta de conexidad por parte del Estado, la Comisión observa que El Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida – ONUSIDA ha indicado que las personas que viven con una infección por el VIH avanzada pueden sufrir infecciones oportunistas en los pulmones, el cerebro, los ojos y otros órganos 114. Entre las enfermedades oportunistas comunes en personas diagnosticadas con SIDA se incluyen precisamente varias de las enfermedades que según la descripción de los peticionarios llevaron a la muerte de estas ocho personas. Dentro de las enfermedades mencionadas en el referido Programa Conjunto se encuentran la neumonía por Pneumocystis carinii; la criptosporidiosis; la histoplasmosis; infecciones bacterianas; otras infecciones parasitarias, víricas y micóticas; y algunos tipos de cáncer 115. Asimismo, señaló que la tuberculosis es la principal infección oportunista asociada al VIH en los países de ingresos bajos o medios, así como la principal causa de muerte a nivel mundial entre las personas que viven con el VIH 116. 113 ECHR, Oyal vs. Turkey. Application No. 4864/05. Judgment of June 23, 2010, para. 55. ONUSIDA, Orientaciones terminológicas de ONUSIDA, Octubre de 2011. Disponible en: http://www.unaids.org/en/media/unaids/contentassets/documents/unaidspublication/2011/JC2118_terminology-guidelines_es.pdf 114 115 ONUSIDA, Orientaciones terminológicas de ONUSIDA, Octubre de 2011. Disponible en: http://www.unaids.org/en/media/unaids/contentassets/documents/unaidspublication/2011/JC2118_terminology-guidelines_es.pdf 116 ONUSIDA indicó que la tuberculosis representó unas 320 000 muertes relacionadas con el VIH/SIDA en 2012, y la gran mayoría de los países (más del 80%) todavía no está proporcionando terapia de medicamentos preventivos de la tuberculosis para aquellos que lo necesitan. Disponible en: http://www.unaids.org/es/resources/presscentre/featurestories/2014/july/20140720tb/. Adicionalmente, véase: ONUSIDA, Orientaciones terminológicas de ONUSIDA, Octubre de 2011. Disponible en: http://www.unaids.org/en/media/unaids/contentassets/documents/unaidspublication/2011/JC2118_terminology-guidelines_es.pdf 33

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