116. Tampoco los más fieles amigos del ser humano, los buenos libros, han escapado
de la voracidad de los guerreros, asesinos y vándalos a lo largo de la historia. Tanto es
así que ya se han producido inclusive versiones de la historia universal de la destrucción
de los libros79. Aunque hayan destruido bibliotecas enteras, y libros de perseguidos que
se transformaron en autores universales (como, entre tantos otros, Dante Alighieri), en
distintas épocas históricas, invocando para esto "razones de Estado", no han logrado
destruirlos como lazos de memoria. En efecto, la memoria de los victimados ha
sobrevivido a las más horribles atrocidades, no obstante los intentos de encubrirlas y de
imponer el olvido.
117. En sus recuerdos de la guerra civil española, por ejemplo, George Orwell denuncia
las mentiras que llevaron centenas y centenas de personas a la lucha armada y a la
muerte, y que buscaron en seguida deshonrar los muertos80. Ante la posibilidad de que
tantas mentiras pasasen a la historia, confesaba "la sensación de que el propio concepto
de verdad objetiva está desapareciendo del mundo"81. Confesaba además su temor ante
el propósito de los "liderazgos" en el poder de controlar no sólo el futuro, sino también el
pasado; "esta perspectiva", - agregaba G. Orwell, - "me asusta mucho más que las
bombas"82.
118. Al recordarse de un miliciano italiano que había conocido y que desapareció en
aquella guerra civil, G. Orwell expresó, en verso, toda su repugnancia por la guerra y la
inutilidad de los sacrificios humanos, al mismo tiempo en que también afirmó su fe en la
conciencia humana y en el primado del espíritu sobre la materia:
"(...) Su nombre y sus actos fueron olvidados,
Antes que sus huesos se secaran,
Y la mentira que lo mató fue enterrada
Por debajo de una mentira aún mayor;
Pero lo que vi en sus rostro
Ningún poder consigue desheredar:
Ninguna bomba irá jamás
Quebrar el cristal del espíritu"83.
.
Cf., recientemente, F. Báez, História Universal da Destruição dos Livros (Das
Tábuas da Suméria à Guerra do Iraque), Rio de Janeiro, Ediouro, 2006, pp. 17-376.
79
.
Recuérdese que, en su famosa alegoría 1984, G. Orwell esboza la estructura de
un Estado totalitario, en el cual un departamento oficial trataba dogmáticamente de
borrar todo el pasado.
80
.
81
G. Orwell, Lutando na Espanha, São Paulo, Ed. Globo, 2006 [reed.], pp. 273-275.
.
Ibid., p. 276. Y, para una apreciación del legado literario de G. Orwell, cf., v.g., J.
Meyers, Orwell - La Conciencia de una Generación, Barcelona, Vergara Ed., 2002, pp.
173-225.
82
.
83
Mi traducción del original en inglés:
"(...) Your name and your deeds were forgotten
Before your bones were dry,
And the lie that slew you is buried
Under a deeper lie;
35