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básicas y específicas de salud, particularmente frente a situaciones de urgencia o emergencia
médica.
117. Para ello, a continuación la Corte analizará los estándares relacionados con el derecho a la
salud en situaciones de urgencias médicas (párrs. 118 a 124), así como respecto de las
personas mayores (párrs. 125 a 132), para luego realizar las valoraciones correspondientes
aplicables al presente caso (párrs. 133 a 143).
1.1.1 Estándares sobre el derecho
situaciones de urgencia médica
a
la
salud
aplicables
a
118. La Corte estima que la salud es un derecho humano fundamental e indispensable para el
ejercicio adecuado de los demás derechos humanos. Todo ser humano tiene derecho al disfrute
del más alto nivel posible de salud que le permita vivir dignamente167, entendida la salud168, no
sólo como la ausencia de afecciones o enfermedades, sino también a un estado completo de
bienestar físico, mental y social, derivado de un estilo de vida que permita alcanzar a las
personas un balance integral. El Tribunal ha precisado que la obligación general se traduce en el
deber estatal de asegurar el acceso de las personas a servicios esenciales de salud169,
garantizando una prestación médica de calidad y eficaz, así como de impulsar el mejoramiento
de las condiciones de salud de la población.
119. En primer lugar, la operatividad de dicha obligación comienza con el deber de regulación,
por lo que la Corte ha indicado que los Estados son responsables de regular con carácter
permanente la prestación de servicios (tanto públicos como privados) y la ejecución de
programas nacionales relativos al logro de una prestación de servicios de calidad 170.
171
120. En segundo lugar, tomado en cuenta la Observación General No. 14 del Comité DESC
,
este Tribunal se ha referido a una serie de elementos esenciales e interrelacionados, que deben
167
Cfr. ONU, Comité DESC, OG-14, supra, párr. 1.
Cfr. inter alia, Preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Adoptada por la
Conferencia Sanitaria Internacional, celebrada en Nueva York del 19 de junio al 22 de julio de 1946, firmada el 22 de
julio de 1946 por los representantes de 61 Estados (Off. Rec. Wld Hlth Org.; Actes off. Org. mond. Santé, 2, 100), y
entró en vigor el 7 de abril de 1948. Las reformas adoptadas por la 26ª, la 29ª, la 39ª y la 51ª Asambleas Mundiales de
la Salud (resoluciones WHA26.37, WHA29.38, WHA39.6 y WHA51.23), que entraron en vigor el 3 de febrero de 1977, el
20 de enero de 1984, el 11 de julio de 1994 y el 15 de septiembre de 2005, respectivamente, se han incorporado
sucesivamente a su texto.
169
Cfr. Mutatis mutandi, Caso Ximenes Lopes Vs. Brasil. Sentencia de 4 de julio de 2006. Serie C No. 149, párr.
128.
170
Cfr. Caso Suárez Peralta Vs. Ecuador, supra, párr. 134, y Caso Ximenes Lopes Vs. Brasil, supra, párr. 99.
171
ONU, Comité DESC, OG-14, supra, párr. 12. A este respecto, dicho Comité señaló que [e]l derecho a la salud
en todas sus formas y a todos los niveles abarca los siguientes elementos esenciales e interrelacionados, cuya
aplicación dependerá de las condiciones prevalecientes en un determinado Estado Parte:
a) Disponibilidad. Cada Estado Parte deberá contar con un número suficiente de establecimientos, bienes y servicios
públicos de salud y centros de atención de la salud, así como de programas […] [E]sos servicios incluirán los factores
determinantes básicos de la salud, como agua limpia potable y condiciones sanitarias adecuadas, hospitales, clínicas y
demás establecimientos relacionados con la salud, personal médico y profesional capacitado […]
b) Accesibilidad. Los establecimientos, bienes y servicios de salud deben ser accesibles a todos, sin discriminación
alguna, dentro de la jurisdicción del Estado Parte […];
c) Aceptabilidad. Todos los establecimientos, bienes y servicios de salud deberán ser respetuosos de la ética médica y
culturalmente apropiados, […] y deberán estar concebidos para respetar la confidencialidad y mejorar el estado de salud
de las personas de que se trate;
d) Calidad. Además de aceptables desde el punto de vista cultural, los establecimientos, bienes y servicios de salud
deberán ser también apropiados desde el punto de vista científico y médico y ser de buena calidad. Ello requiere, entre
otras cosas, personal médico capacitado, medicamentos y equipo hospitalario científicamente aprobados y en buen
estado, agua limpia potable y condiciones sanitarias adecuadas.
168