64
227.
En relación con el derecho a la propiedad territorial concretamente, no es suficiente con
el mero reconocimiento abstracto del derecho a la propiedad comunitaria de los pueblos indígenas y
321
tribales, sino que los Estados deben adoptar medidas concretas para hacerlo efectivo materialmente .
En palabras de la Corte, “el reconocimiento meramente abstracto o jurídico de las tierras, territorios o
recursos indígenas carece prácticamente de sentido si no se ha establecido y delimitado físicamente la
322
propiedad” . Según lo afirmado por la CIDH y la Corte, bajo el artículo 21, es necesario que las normas
legales y constitucionales que reconocen el derecho de los miembros de las comunidades indígenas a la
propiedad de su territorio ancestral se traduzcan en la restitución y protección efectiva de dichos
323
territorios . Aunque estén consagrados formalmente los derechos territoriales y otros de los pueblos
indígenas y tribales, el que los Estados no tomen las medidas necesarias para reconocer y garantizar
324
dichos derechos genera situaciones de incertidumbre entre los miembros de sus comunidades .
228.
En virtud a lo anterior, la CIDH considera que el Estado de Panamá no ha garantizado el
derecho de propiedad de los pueblos Kuna de Madungandí y Emberá del Bayano, y sus miembros a su
territorio ancestral y tradicional, privándolos en consecuencia no sólo de la posesión material de su
territorio sino además de la base fundamental para desarrollar su cultura, su vida espiritual, su integridad
y su supervivencia económica. Por lo expuesto, la Comisión considera que el Estado violó el artículo 21
de la Convención Americana, en perjuicio de los pueblos Kuna de Madungandí y Emberá del Bayano, y
sus miembros, en relación con los artículos 1.1 y 2 de la misma.
b)
Obligación de protección frente a terceros del territorio y recursos naturales de los
pueblos indígenas Kuna de Madungandí y Emberá del Bayano, y sus miembros
229.
La CIDH ha señalado que los pueblos indígenas y tribales tienen derecho a que se les
proteja de conflictos con terceros por la tierra, a través del otorgamiento pronto de un título de propiedad,
y de la delimitación y la demarcación de sus tierras sin demoras, para efectos de prevenir conflictos y
325
ataques por otros . En este mismo ámbito, los pueblos indígenas o tribales y sus miembros tienen
derecho a que su territorio sea reservado para ellos, sin que existan dentro de sus tierras asentamientos
o presencia de terceros o colonos no indígenas. El Estado tiene una obligación correlativa de prevenir la
invasión o colonización del territorio indígena o tribal por parte de otras personas, y de realizar las
321
Corte IDH. Caso Comunidad Indígena Yakye Axa Vs. Paraguay. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia 17 de
junio de 2005. Serie C No. 125, párr. 141.
322
Corte IDH. Caso Comunidad Indígena Yakye Axa Vs. Paraguay. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia 17 de
junio de 2005. Serie C No. 125, párr. 143.
323
CIDH, Tercer Informe sobre la situación de los derechos humanos en Paraguay. Doc. OEA/Ser./L/VII.110, Doc. 52, 9
de marzo de 2001, párr. 50, Recomendación 1.
324
CIDH, Informe No. 40/04, Caso 12.053, Comunidades Indígenas Mayas del Distrito de Toledo v. Belice, 12 de octubre
de 2004, párr. 170. Aplicando estas reglas, en el caso de la comunidad Awas Tingni la Corte Interamericana expresó que “es
necesario hacer efectivos los derechos reconocidos en la Constitución Política y en la legislación nicaragüense, de conformidad
con la Convención Americana. En consecuencia, el Estado debe adoptar en su derecho interno, de conformidad con el artículo 2 de
la Convención Americana, las medidas legislativas, administrativas y de cualquier otro carácter que sean necesarias para crear un
mecanismo efectivo de delimitación, demarcación y titulación de la propiedad de los miembros de la Comunidad Awas Tingni,
acorde con el derecho consuetudinario, valores, usos y costumbres de ésta” [Corte IDH. Caso de la Comunidad Mayagna (Sumo)
Awas Tingni Vs. Nicaragua. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 31 de agosto de 2001. Serie C No. 79, párr. 138]. En los
mismos términos, en el caso de la comunidad Sawhoyamaxa v. Paraguay, la Corte Interamericana explicó que a la luz de la
obligación derivada del Artículo 1.1 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, leída en conjunto con el artículo 21, “si
bien el Paraguay reconoce en su ordenamiento el derecho a la propiedad comunitaria de las tierras y recursos naturales de los
indígenas el reconocimiento meramente abstracto o jurídico de dicho derecho carece prácticamente de sentido si no se ha
delimitado físicamente y entregado las tierras por falta de medidas adecuadas de derecho interno necesarias para garantizar el uso
y goce efectivo de tal derecho por parte de los miembros de la comunidad Sawhoyamaxa” [Corte IDH. Caso Comunidad Indígena
Sawhoyamaxa Vs. Paraguay. Fondo, Reparaciones y Costas. Sentencia de 29 de marzo de 2006. Serie C No. 146, párr. 143]
325
CIDH, Democracia y Derechos Humanos en Venezuela. Doc. OEA/Ser.L/V/II, Doc. 54, 30 de diciembre de 2009, párr.
1137 – Recomendación 2. CIDH, Derechos de los pueblos indígenas y tribales sobre sus tierras ancestrales y recursos naturales.
Normas y jurisprudencia del Sistema Interamericano de Derechos Humanos. OEA/Ser.L/V/II.Doc.56/09, 30 de diciembre, 2009,
párr. 113.