22
Público la adopción de medidas de protección, a fin de proteger la vida e integridad de
Linmay del Carmen Basabe Pérez54. Sin embargo, en su declaración rendida el 14 de abril de
2004 ante la Fiscalía Vigésima Linmay del Carmen Basabe Pérez no solicitó la concesión de
medidas de protección para su persona55.
63.
En cuanto a su entorno familiar, tras la muerte de Joe Luis Castillo González,
su esposa Yelitze Moreno de Castillo y su hijo Luis César Castillo de Moreno trasladaron su
residencia a la casa de la hermana de Yelitze Moreno de Castillo en Santa Lucía del Tuy,
Estado Miranda donde permanecieron durante el proceso de recuperación de aquella.
Posteriormente, madre e hijo fijaron su residencia en la casa materna de Joe Luis Castillo
González56.
64.
Tras su reubicación, Yelitze Moreno de Castillo logró un trabajo como
docente de cuarto grado de educación básica en una escuela cercana a su residencia, lo cual
le permitió obtener sustento económico para ella y su hijo. Actualmente se desempeña
como personal administrativo en la sección de control de estudios57. En febrero de 2004
Yelitze Moreno de Castillo inició tratamiento sicológico a través del Área de Atención
Psicosocial a Víctimas de la organización Comité de Familiares de las Víctimas de los
sucesos ocurridos entre el 27 de febrero y los primeros días de marzo de 1989 (COFAVIC)
en el curso del cual, presentó un diagnóstico de trastorno depresivo que varió de moderado
a leve y síntomas asociados a estrés post-traumático58. Yelitze Moreno de Castillo aún
reporta sentimientos de tristeza y vacío asociados a la pérdida de su esposo y a los cambios
posteriores en su salud física, adaptación a un nuevo empleo, limitación de actividades
sociales y sensación de vulnerabilidad e inseguridad a causa de la falta de identificación de
los responsables de la muerte de su esposo59.
65.
Asimismo, el niño Luis César Castillo Moreno reportó cambios de
comportamiento como dificultades para dormir, irritabilidad, excesivo apego, temor y
reacciones a estímulos relacionados con el evento, tales como ruidos fuertes de
detonaciones, motos, entre otros. Dichos síntomas han disminuido con el tiempo, sin
embargo con la adquisición del lenguaje y el aumento de su capacidad expresiva a través del
dibujo e imaginación, comienza a preguntarse acerca de los hechos y por su padre60.
54
Fiscalía Vigésima del Ministerio Público de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, Expediente No.
24-F20-817-2003, Oficio DGSJ/2172-03 de la Directora General de Servicios Jurídicos de la Defensoría del Pueblo,
20 de septiembre de 2003, folio 132. Anexo al escrito de los peticionarios recibido en la CIDH el 3 de junio de
2008. No controvertido por el Estado.
55
Fiscalía Vigésima del Ministerio Público de la Circunscripción Judicial del Estado Zulia, Expediente No.
24-F20-817-2003, entrevista rendida por Linmay del Carmen Basabe Pérez, 14 de abril de 2004, folio 145. Anexo
al escrito de los peticionarios recibido en la CIDH el 3 de junio de 2008. No controvertido por el Estado.
56
Área Atención Psicosocial COFAVIC, Informe Psicológico, 18 de junio de 2007. Anexo 1 al escrito de
fondo de los peticionarios recibido en la CIDH el 13 de julio de 2007. No controvertido por el Estado.
57
Área Atención Psicosocial COFAVIC, Informe Psicológico, 18 de junio de 2007. Anexo 1 al escrito de
fondo de los peticionarios recibido en la CIDH el 13 de julio de 2007. No controvertido por el Estado.
58
Área Atención Psicosocial COFAVIC, Informe Psicológico, 18 de junio de 2007. Anexo 1 al escrito de
fondo de los peticionarios recibido en la CIDH el 13 de julio de 2007. No controvertido por el Estado.
59
Área Atención Psicosocial COFAVIC, Informe Psicológico, 18 de junio de 2007. Anexo 1 al escrito de
fondo de los peticionarios recibido en la CIDH el 13 de julio de 2007. No controvertido por el Estado.
60
Área Atención Psicosocial COFAVIC, Informe Psicológico, 18 de junio de 2007. Anexo 1 al escrito de
fondo de los peticionarios recibido en la CIDH el 13 de julio de 2007. No controvertido por el Estado.