lesiones denunciadas fueron constatadas en la pericia médica". Sostiene que las torturas sufridas
le causaron "perforación timpánica por trauma ótico directo en el oído derecho, […] tormentos que
me ocasionasen [sic] secuelas permanentes, con el debilitamiento de un órgano, y de dos
sentidos, el del oído y el del equilibrio".
17. De otro lado, sostiene que fue víctima de golpes de puños en el estómago que "no se
acreditaron" y de la privación de ingerir de la medicación que portaba al ser detenido para
prevenir los dolores de úlcera.
18. A raíz de las torturas que habría sufrido el peticionario, se instauró el proceso Nº 24079 por
"apremios ilegales". El peticionario alega que éste estuvo plagado de irregularidades, tales como:
La exención de la orden de prisión preventiva dictada contra los tres policías federales sindicados
de haber torturado al peticionario;
El sobreseimiento de los sindicados "por dictamen infundado del fiscal", y posterior ascenso de los
mismos dentro de la institución policial;
[…] irregularidades en el procesamiento de [el oficial policial] Ruiz: reticencia del juez a tomarle
declaración indagatoria pese al dictamen de Cámara, inactividad procesal, entre otros.
19. Al cabo de quince días de detención preventiva el peticionario recobró su libertad, y el 5 de
octubre del mismo año, 1988, se decretó el sobreseimiento provisorio -- por falta de indicios-- de
la acción penal instaurada en su contra.
20. Añade:
Mi derecho a la libertad se ha visto groseramente vulnerado, ya que fuí detenido
ilegítimamente, pese a encontrarme celebrando una correctísima y legal rescisión de
contrato, y luego enviado por quince días a prisión, pese a ser la única víctima real de una
estafa […] A esa privación de la libertad […] debemos adunar [sic] la que he sufrido en estos
últimos siete años [expresado en enero 1995], al restringir al mínimo indispensable
cualquier circulación por la vía pública, ya que temo fundadamente ser víctima de nuevos
atentados contra mi persona.
21. Sostiene haber intentado, adicionalmente a la causa Nº 24079 sobre "apremios ilegales",
diversas otras acciones "tanto en la instancia administrativa como judicial", que se resumen así:
En sede judicial
Proceso Nº 24519 "[en el que] se aportó la prueba necesaria a fin de demostrar la falsedad de la
acusación en mi contra por delitos de defraudación y amenazas". Sostiene el peticionario que tales
pruebas luego "desaparecieron" del expediente judicial.
Proceso Nº 32989 "por irregularidades en la causa: nunca se ordenó medida procesal alguna".
Proceso Nº 26696/95 y/o Nº 57642 "por amenazas del personal policial y por la irregularidad de
los ascensos a [el oficial policial sindicado] René Derecho".
Proceso Nº 11425 "por violaciones a los derechos humanos".
3