9 "En los últimos cuatro años el derecho a la vida y a la integridad personal han sido transgredidos en forma sistemática, hacia un sector claramente identificado. Bajo presunciones arbitrarias, agentes policiales, grupos organizados bajo la tolerancia del Estado y hasta venganzas de particulares han asesinado a adolescentes y jóvenes en distintas ciudades del país" (párr. 7) 15. 31. Al referirse expresamente al caso de Servellón García y Otros, denominado caso de los "cuatro puntos cardinales" (párr. 71), agregó que "a la juventud se le ha obligado a desconfiar de una sociedad que no sólo la margina, sino que la despoja y que le pone miles de obstáculos en el camino para lograr su desarrollo o una mínima calidad de vida con dignidad" (párr. 38). Ya no se trata de desapariciones forzadas ni de "cementerios clandestinos" o "centros ocultos de detención" como se practicaban en la década de los ochentas (párr. 69). En mediados de los años noventa, trátase de "una campaña de 'limpieza social' o 'profilaxis social', en la que con frecuencia se desconoce la identidad de las víctimas, se confunde la de los victimarios y en muchos casos nadie pide una investigación de lo ocurrido. (...) Los niños o jóvenes de la calle no se les reconocen sus derechos y siempre se les presume culpables, en lugar de inocentes. (...) La mayoría de los autores de la violencia son agentes del orden público, pero paulatinamente van interviniendo personas calificadas como 'desconocidas', (...) grupos de exterminio o escuadrones de la muerte, cuyos efectivos en algunos casos han sido reconocidos como miembros de cuerpos de seguridad del Estado" (párrs. 69 y 72). 32. Al autoritarismo de la década de los ochentas se siguió este cuadro de violencia crónica de la década de los noventas, con la tolerancia por parte del Estado y su negligencia en cuanto a la impunidad 16. En la lúcida evaluación del autor del referido Informe Especial, el exComisionado Leo Valladares Lanza, "La pobreza o la extrema pobreza sigue siendo (...) la peor forma de violencia a que está sometida gran parte de la niñez y adolescencia del país. En ella está la raíz que explica los miles de niños y niñas que son víctimas diarias de abusos en las calles. (...) Los adultos se han mostrado indiferentes o han respondido equivocadamente, considerándolos 'objetos de compasión y represión al mismo tiempo, en lugar de sujetos plenos de derechos'" (párr. 43). 33. Ante esta jurisdicción internacional, los olvidados del mundo son tratados como sujetos plenos de derecho, dotados de capacidad jurídico-procesal internacional. Sus padecimientos no pasan en vano. En la presente Sentencia en el caso Servellón García y Otros, el caso de los "cuatro puntos cardinales", la Corte Interamericana concluyó que "las víctimas fueron detenidas colectivamente, de forma ilegal y arbitraria, sometidas a torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes durante su detención. (...) El ensañamiento con que se ejecutó a las víctimas, privándoles de la vida en forma humillante, las marcas de tortura física presentes en los cuatro cadáveres, y la forma como sus cuerpos fueron abandonados a la intemperie, constituyeron graves atentados al derecho a la vida, a la integridad y libertad personales" (párr. 99). 34. 15 . Frente a los hechos del presente caso, la Corte ha correctamente reiterado su posición Y cf. párrs. 1-3 y 11-12. . Párrs. 91, 152 y 192(11); agrega el referido Informe Especial que, de la totalidad de jóvenes muertos de forma violenta, "una gran cantidad no pertenecía a 'maras' o pandillas (66%), ni contaban con antecedentes de infracción a las leyes" (párr. 192(2)). 16

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