24
Para aprovechar esos animales hay que tener una relación especial con los espíritus.
En muchas ocasiones es el cacique, que es una especie de “chaman” llamado
Ditelian, quien puede mantener esa relación con los espíritus. Entonces, la presencia
de animales y la posibilidad de aprovecharlos mediante la cacería, se basa en la
cosmovisión y tiene mucho que ver con las fronteras, porque según ellos esos amos
del monte son dueños de los animales, especialmente del puerco de monte que se
desplaza en manadas alrededor de las montañas. Así, hay un vínculo muy fuerte con
el entorno, con estos sitios sagrados, con los espíritus que viven dentro y los
hermanos miembros de la Comunidad.
Hay dos tipos de lugares sagrados en las zonas fronterizas: cementerios, que son
visitados actualmente con frecuencia por los miembros de la Comunidad, y se ubican
a lo largo del Río Wawa; son asentamientos viejos que los visitan cuando van de
cacería. Ir de cacería es, hasta cierto punto, un acto espiritual, y tiene mucho que
ver con el territorio que ellos aprovechan. El segundo tipo de zonas sagradas son los
cerros.
d.
Peritaje de Rodolfo Stavenhagen Gruenbaum, antropólogo y
sociólogo
Conoce la situación de los pueblos indígenas de la Costa Atlántica de Nicaragua por
referencia, no directamente. El conocimiento lo tiene a través de la literatura
etnográfica y antropológica sobre Nicaragua y de informes hechos por especialistas
referentes a la situación de los pueblos de la Costa Atlántica de Nicaragua, pueblos
que han estado tradicionalmente marginados del poder central y vinculados a
algunos intereses de tipo económico o internacional, pero muy conscientes de su
identidad cultural, de su autopercepción social, al ser grupos sociales con una
continuidad histórica, vinculación con la tierra, actividades de tipo económicas y
formas de organización propias que los han distinguido del resto de la población de
Nicaragua.
Los pueblos indígenas en diferentes países de nuestro continente enfrentan
problemas de discriminación. La situación se ha ido modificando desde hace algunos
años, debido a cambios legislativos y constitucionales, a la opinión pública y a los
reclamos y demandas presentados a nivel nacional e internacional por las
organizaciones indígenas.
Los pueblos indígenas se definen como aquellos grupos sociales y humanos,
identificados en términos culturales y que mantienen una continuidad histórica con
sus antepasados, desde la época anterior a la llegada a este continente de los
primeros europeos.
Esta continuidad histórica se advierte en las formas de
organización, en la cultura propia, en la autoidentificación que estos pueblos hacen
de sí mismos y en el manejo de un idioma cuyos orígenes son prehispánicos. Estos
pueblos se conocen en nuestros países porque mantienen formas de vida y de cultura
que los distinguen del resto de la sociedad, y han estado subordinados y marginados
tradicionalmente por estructuras económicas, políticas y sociales discriminatorias,
que prácticamente los han mantenido en condición de ciudadanía de segunda clase,
a pesar de que en las legislaciones, formalmente, los indígenas tienen los mismos
derechos que tienen los no indígenas. Pero, en la realidad, esta ciudadanía es como
imaginaria, porque siguen sufriendo de formas estructurales de discriminación, de
exclusión social, de marginación.
Desde hace muchos años, el Estado nicaragüense ha llevado a cabo políticas de
incorporación, de integración, de estas poblaciones de la Costa Atlántica al Estado