voluntad alguna de incluir a los derechos económicos, sociales y culturales en el régimen de
protección que establece, en cambio, para los derechos civiles y políticos 82.
IV.
LA CARTA DE LA OEA.
73. Pues bien, atendido el hecho de que el artículo 26 remite a “las normas económicas, sociales
y sobre educación, ciencia y cultura, contenidas en la Carta de la Organización de los Estados
Americanos, reformada por el Protocolo de Buenos Aires”, resulta indispensable, para conocer el
alcance de aquél, referirse asimismo al contenido de las mencionadas normas y, en particular, a las
citadas en la Sentencia.
74. Con relación al derecho al trabajo, la Sentencia evoca a los artículos 45.b y c83, 4684 y 34.g 85
de la Carta de la OEA.
75. Ahora bien, basta la sola lectura de las normas citadas para comprobar, con claridad y sin la
menor duda, que ellas establecen obligaciones de hacer o de comportamiento, expresadas en los
“máximos esfuerzos” a que los Estados se comprometen a fin de lograr la aplicación de los
“principios” y “mecanismos” que indica, entre los que se encuentra el derecho al trabajo, o para
facilitar la integración latinoamericana, la armonización de las legislaciones laborales y la protección
de los derechos de los trabajadores, o para lograr la “meta básica” consistente en salarios justos,
oportunidades de empleo y condiciones de trabajo aceptables para todos..
76. No se debe olvidar que todas las normas citadas se encuentran en el Capítulo VII de aquella,
denominado “Desarrollo Integral”. Téngase en cuenta, sobre este particular, que dicho capítulo
comienza estableciendo, que:
“(l)os Estados miembros, inspirados en los principios de solidaridad y cooperación
interamericanas, se comprometen a aunar esfuerzos para lograr que impere la justicia
social internacional en sus relaciones y para que sus pueblos alcancen un desarrollo
integral, condiciones indispensables para la paz y la seguridad. El desarrollo integral
Voto concurrente del Juez Alberto Pérez Pérez, Caso Gonzales Lluy y Otros Vs. Ecuador, Sentencia de 1 de septiembre de
2015, (Excepciones Preliminares, Fondo, Reparaciones y Costas).
82
Artículo 45 de la Carta de la OEA: “Los Estados miembros, convencidos de que el hombre sólo puede alcanzar la plena
realización de sus aspiraciones dentro de un orden social justo, acompañado de desarrollo económico y verdadera paz,
convienen en dedicar sus máximos esfuerzos a la aplicación de los siguientes principios y mecanismos: […] b) El trabajo es
un derecho y un deber social, otorga dignidad a quien lo realiza y debe prestarse en condiciones que, incluyendo un régimen
de salarios justos, aseguren la vida, la salud y un nivel económico decoroso para el trabajador y su familia, tanto en sus
años de trabajo como en su vejez, o cuando cualquier circunstancia lo prive de la posibilidad de trabajar; c) Los empleadores
y los trabajadores, tanto rurales como urbanos, tienen el derecho de asociarse libremente para la defensa y promoción de
sus intereses, incluyendo el derecho de negociación colectiva y el de huelga por parte de los trabajadores, el reconocimiento
de la personería jurídica de las asociaciones y la protección de su libertad e independencia, todo de conformidad con la
legislación respectiva […].
83
Artículo 46 de la Carta de la OEA: “Los Estados miembros reconocen que, para facilitar el proceso de la integración regional
latinoamericana, es necesario armonizar la legislación social de los países en desarrollo, especialmente en el campo laboral
y de la seguridad social, a fin de que los derechos de los trabajadores sean igualmente protegidos, y convienen en realizar
los máximos esfuerzos para alcanzar esta finalidad.”
84
Artículo 34.g de la Carta de la OEA: “Los Estados miembros convienen en que la igualdad de oportunidades, la eliminación
de la pobreza crítica y la distribución equitativa de la riqueza y del ingreso, así como la plena participación de sus pueblos
en las decisiones relativas a su propio desarrollo, son, entre otros, objetivos básicos del desarrollo integral. Para lograrlos,
convienen asimismo en dedicar sus máximos esfuerzos a la consecución de las siguientes metas básicas: […] g) Salarios
justos, oportunidades de empleo y condiciones de trabajo aceptables para todos.”
85
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