2
Los hechos materia de la denuncia habrían sucedido el 31 de diciembre de 1987 en
Atjoni (aldea de Pokigron, Distrito de Sipaliwini) y en Tjongalangapassi, Distrito de
Brokopondo. En Atjoni, más de 20 cimarrones (maroons / bushnegroes) varones
inermes habrían sido atacados, vejados y golpeados con las culatas de sus armas por
un grupo de militares y algunos de ellos habrían sido heridos con bayonetas y
cuchillos y detenidos bajo la sospecha de que eran miembros del grupo subversivo
Comando de la Selva. Habría habido unos 50 testigos.
3.
Según la denuncia, todos los implicados negaron que pertenecieran al
Comando de la Selva. El Capitán de la aldea de Gujaba informó explícitamente a un
comandante a cargo de los soldados que se trataba de civiles de varias aldeas, pero
éste desatendió la información.
4.
La denuncia afirma que los militares permitieron que algunos de los
cimarrones prosiguieran su viaje, pero siete personas, entre ellas un menor de 15
años, fueron arrastradas con los ojos vendados al interior de un vehículo militar y
llevadas por Tjongalangapassi rumbo a Paramaribo. Los nombres de las personas
que los militares se llevaron, su lugar de origen y fecha de nacimiento cuando se
conoce son los siguientes: Daison Aloeboetoe, de Gujaba nacido el 7 de junio de
1960; Dedemanu Aloeboetoe, de Gujaba; Mikuwendje Aloeboetoe, de Gujaba, nacido
el 4 de febrero de 1973; John Amoida, de Asindonhopo (vivía en Gujaba); Richenel
Voola, alias Aside o Ameikanbuka, de Grantatai (encontrado vivo); Martin Indisie
Banai, de Gujaba, nacido el 3 de junio de 1955 y Beri Tiopo, de Gujaba (cfr. infra,
párrs. 65 y 66).
5.
Continúa la denuncia diciendo que a la altura del kilómetro 30 el vehículo se
detuvo y los militares ordenaron a las víctimas salir de él o fueron sacadas a la
fuerza. Se les dio una pala y se les ordenó que comenzaran a excavar. Aside fue
herido al tratar de escapar, aunque no lo persiguieron. Los otros seis cimarrones
fueron asesinados.
6.
Expresa la denuncia que el sábado 2 de enero de 1988 hombres de Gujaba y
de Grantatai salieron con destino a Paramaribo para demandar información de las
autoridades sobre las siete víctimas.
Visitaron al Coordinador del Interior en
Volksmobilisatie y a la Policía Militar en Fuerte Zeelandia, en donde trataron de ver al
Jefe del S-2. Sin haber obtenido información sobre el paradero de las víctimas, el
lunes 4 de enero regresaron a Tjongalangapassi y en el kilómetro 30 encontraron a
Aside gravemente herido y en estado crítico, así como los cadáveres de las otras
víctimas. Aside, que tenía una bala en el muslo derecho, indicó que él era el único
sobreviviente de la masacre, cuyas víctimas ya habían sido en parte devoradas por
los buitres. La herida de Aside se hallaba infectada de gusanos y sobre el omóplato
derecho tenía una cortada en forma de equis. El grupo regresó a Paramaribo con la
información.
Después de 24 horas de negociación con las autoridades el
representante de la Cruz Roja Internacional obtuvo permiso para evacuar al señor
Aside. Este fue admitido en el Hospital Académico de Paramaribo el 6 de enero de
1988 pero falleció pese a los cuidados que recibió. La Policía Militar impidió que los
parientes lo visitaran en el hospital. Hasta el 6 de enero los familiares de las otras
víctimas no habían obtenido autorización para enterrar sus cuerpos.
7.
El denunciante original dice haber hablado dos veces con Aside sobre los
acontecimientos y que la historia relatada por éste coincide con la obtenida de los
testigos de los sucesos y participantes en la búsqueda.