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Archive en mayo de 1999. Según la experta Katharine Doyle, el documento fue sustraído de
los archivos del Ejército por un empleado de dicha institución y entregado a dos ciudadanos
guatemaltecos quienes, a su vez, lo entregaron a la Sra. Doyle693. Es decir, el Diario Militar
se encontraba en las instalaciones militares y se hizo público gracias a la acción no
autorizada de un empleado del Ejército y no como consecuencia de la iniciativa del Estado
guatemalteco.
475. La Comisión ha dado por probado que el Diario Militar es un documento
auténtico que registra actos de represión cometidos por las fuerzas de seguridad del Estado
de Guatemala entre agosto de 1983 y marzo de 1985, entre ellas las detenciones y
desapariciones forzadas denunciadas en el presente caso. Por proveer indicios sobre el
destino de las víctimas y evidenciar la responsabilidad de las fuerzas de seguridad en hechos
ilícitos de la mayor gravedad, el Diario Militar constituye un elemento fundamental para el
esclarecimiento de estos hechos y la eventual identificación y sanción de los individuos
responsables. El ocultamiento del documento durante más de una década—y su posterior
publicación sólo como consecuencia de un acto no autorizado de sustracción del documento
de los archivos del Ejército—obliga a la Comisión a analizar la conducta del Estado con
relación al derecho de acceso de información, en los términos arriba descritos.
476. Los peticionarios en el presente caso alegaron que históricamente Guatemala
no ha contado con una legislación que establezca un procedimiento para solicitar
información en poder del Estado, ni tampoco un mecanismo práctico que permita el ejercicio
de dicho derecho. Así, y ante la inefectividad e ineficacia de los recursos judiciales694, los
familiares de las víctimas acudieron a la policía nacional, a los jueces, e incluso al entonces
dictador Mejía Víctores en búsqueda de información sobre sus familiares desaparecidos, sin
ningún resultado. Sin embargo, la información reposaba en las instalaciones de las fuerzas
de seguridad.
477. Para los peticionarios, el ocultamiento del Diario Militar ejemplifica un patrón
de ocultamiento de documentos oficiales que evidencian la participación de agentes del
Estado en graves violaciones a los derechos humanos; dentro de este mismo patrón caería el
ocultamiento del mencionado Archivo Histórico de la Polícia Nacional. Los peticionarios
llaman la atención especialmente en el hecho que el Diario Militar no fue entregado a la
Comisión de Esclarecimiento Histórico695.
478. El Estado de Guatemala, en una audiencia celebrada el 22 de octubre de
2008 en la sede de la Comisión, reconoció que históricamente el derecho de acceso a la
información no ha sido garantizado en Guatemala. Así, la representante del Estado expresó
que:
[E]n cuanto al tema de mecanismos y procedimientos de acceso a la
información, efectivamente Guatemala ha adolecido de procedimientos de
693
Petición inicial recibida el 9 de diciembre de 2005. Anexo V. Análisis del Diario Militar elaborado por
Katharine Doyle con fecha 26 de mayo de 2005.
694
La Constitución Política de la República de Guatemala adoptada el 3 de junio de 1985 reconoció en su
artículo 31 que, “Toda persona tiene el derecho de conocer lo que de ella conste en archivos, fichas o cualquier
otra forma de registros estatales, y la finalidad a que se dedica esta información, así como a corrección,
rectificación y actualización”. Sin embargo, la información disponible permite concluir que, al igual que el recurso de
habeas corpus, el cual en la época de las detenciones y desapariciones del presente caso había perdido eficacia y
efectividad (ver sección V.B.2., supra), el derecho de acceso a los archivos y registros estatales resultó inexistente
en la práctica ante la “inoperancia de las diferentes instancias del sistema judicial del país” frente a las demandas
de víctimas de violaciones a los derechos humanos. CEH, Guatemala Memoria del Silencio, Tomo IV, Capítulo 3,
Título VI: Afrontando la Violencia, pág. 245. Ver también, págs. 228-237.
695
Ver escrito de los peticionarios recibido el 22 de diciembre de 2008.