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esos casos, las mujeres suelen salir a la vereda de la ruta para proteger a los chicos,
y así cuando llega la noche regresan a la casa para dormir.
La testigo tiene seis hijos. Para poder alimentarlos sale de su casa todos los días a
las 4:00 de la madrugada para buscar trabajo en la Estancia Maroma. Allí trabaja en
diferentes labores domésticas. Junto con las otras mujeres de la Comunidad, salen
del asentamiento a buscar alimento para los niños todos los días, porque no reciben
ningún tipo de apoyo. En el año 2003 el Estado enviaba a la Comunidad “casi dos
veces” alimentación.
La Comunidad tiene una pequeña escuela, pero la maestra no puede seguir
enseñando a los niños porque no tienen alimentación. También tienen un chamán
entre ellos, que es el padre de la testigo.
La Comunidad Yakye Axa ha sufrido también por el fallecimiento de sus parientes.
Desde que están al costado de la ruta dos jóvenes fallecieron a causa de accidentes
en la carretera.
Cuando hay una emergencia por causa de un enfermo, los
miembros de la Comunidad suelen moverse para buscar la forma de cómo solucionar
el problema del enfermo. Para llevar a los enfermos a Concepción o Asunción tienen
que pagar. De vez en cuando encuentran personas que les apoyan.
En el año 2004, los niños fueron vacunados solamente una vez. El médico que llega
a la Comunidad no lleva los medicamentos que se necesitan.
Desde que la
Comunidad está en la ruta tres niños han muerto ante la falta de atención médica.
Los niños fallecieron de vómito con diarrea o dolor de garganta. Estos niños fueron
enterrados al costado de la ruta. Cuando una persona de la Comunidad fallece, no
se tiene otra alternativa que enterrar sus restos en el potrero ajeno, “porque ellos
son de ese lugar”.
Su esposo camina varias horas para poder cazar animales. Cuando llega al lugar, se
queda y duerme allí. Si su esposo regresa y trae alimento, la testigo, como mujer,
descansa.
En la Estancia Loma Verde se puso a una persona como el matador del lugar, quien
suele recorrer el alambrado con una escopeta amenazando a los niños y a las
mujeres, porque tiene la orden de no dejar entrar a las personas para sacar leña ni
agua. La testigo es la única que se puede “acercar al señor” cuando es necesario
que se aclare algo, por lo que también ha recibido amenazas.
La Comunidad está esperando que se le devuelva la tierra para poder trabajar y
cultivar. La testigo espera que sus hijos tengan su propia tierra para que puedan
vivir tranquilos.
d.
Stephen William Kidd, testigo
Se trasladó al Paraguay en el año 1984 para trabajar en un proyecto de
asentamientos indígenas de la iglesia anglicana. Vivió en el Paraguay hasta el año
1996, con comunidades Enxet.
En el siglo XIX las tierras del Chaco paraguayo fueron vendidas por el Estado en la
bolsa de Londres a empresarios británicos, en su mayoría. Aproximadamente en el
año 1886, el Cónsul británico en el Paraguay se acercó a una misión anglicana, la
Misión sudamericana, para pedirle ayuda en la “pacificación de los indígenas” del