-12-
47.
Respecto de la declaración rendida por la presunta víctima (supra párr. 44.a),
este Tribunal la admite en cuanto concuerde con el objeto de la misma señalado en
la Resolución de 20 de octubre de 2004 (supra párr. 27). Al respecto, dado que la
presunta víctima tiene un interés directo en el caso, su declaración no puede ser
evaluada aisladamente, sino dentro del conjunto del acervo probatorio, aplicando las
reglas de la sana crítica. Tal como ha hecho en otros casos, la Corte considera que
su declaración es útil en la medida en que puede proporcionar mayor información
relevante sobre el fondo y sobre las reparaciones13.
48.
En cuanto al dictamen pericial rendido en audiencia pública por el señor
Robert Ferris (supra párr. 29), así como a las declaraciones juradas (affidávits) de
los peritos Desmond Allum, Andrew Coyle y Robert Ferris y sus anexos (supra párr.
28), la Corte los admite en cuanto concuerden con el objeto de los mismos y los
valora dentro del conjunto del acervo probatorio y aplicando las reglas de la sana
crítica.
VII
HECHOS PROBADOS
49.
Después de analizados los elementos probatorios, las declaraciones del
testigo y de los peritos, así como los alegatos de la Comisión y de los
representantes, la Corte considera probados los siguientes hechos:
En relación con el proceso penal seguido contra el señor Winston Caesar
49.1 El 11 de noviembre de 1983 el señor Caesar fue arrestado por haber
cometido supuestamente una violación sexual el 8 de noviembre de 1983 en
Trinidad. El 16 de noviembre de 1983 la presunta víctima fue liberada bajo
fianza. Entre 1985 y 1986 la Port of Spain Magistrate's 4th Court llevó a cabo
los procedimientos para el juicio (commital proceedings) y, el 21 de febrero
de 1986, ordenó al señor Caesar a comparecer a juicio.
49.2 El 10 de septiembre de 1991 el señor Caesar fue arrestado y privado
de libertad por no haber comparecido a juicio. Durante su juicio permaneció
detenido en la Prisión de Port of Spain.
49.3 El juicio se celebró en enero de 1992 ante el Juez Dayalsingh, en la
High Court de Trinidad y Tobago. El 10 de enero de 1992 el señor Caesar fue
condenado por el delito de tentativa de violación sexual, contemplado en la
Ley de Delitos Contra la Persona de Trinidad y Tobago, y fue sentenciado a
20 años de prisión con trabajos forzados y a recibir 15 azotes con el “gato de
nueve colas”. En la misma fecha el señor Caesar firmó “un aviso de solicitud
de venia para apelar” y permaneció detenido.
49.4 El 26 de noviembre de 1993 el abogado del señor Caesar presentó un
“aviso de solicitud de venia para apelar” ante la Court of Appeal de Trinidad y
Tobago con los argumentos de apelación contra la sentencia. El 28 de febrero
de 1996 la Court of Appeal de Trinidad y Tobago, aparentemente sin
13
Cfr. Caso Lori Berenson Mejía, supra nota 10, párr. 78; Caso Carpio Nicolle y otros, supra nota
10, párr. 71; y Caso Masacre Plan de Sánchez. Reparaciones, supra nota 10, párr. 46.