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el propio ex Comisionado Nacional de Derechos Humanos, Leo Valladares Lanza, como
grupos de limpieza social financiados por sectores nacionales no identificados,
presumiblemente formados por delincuentes, militares, ex-militares, policías y ex–policías.
Desde 1986 hasta 2002 murieron violentamente y en condiciones no esclarecidas
aproximadamente 700 niños y niñas, conclusión basada en las hojas de levantamiento de
cadáveres del Departamento de Medicina Forense del Ministerio Público y de la DGIC, que
brindan la información más fidedigna. Lo anterior explica la diferencia entre las cifras del
Estado en comparación con los números presentados por organizaciones no
gubernamentales que tienen como fuente la imprecisa información publicada en los diarios
nacionales. Las muertes interpandillas constituyen aproximadamente el 60% de los casos;
la acción del crimen organizado y el narcotráfico ocasiona más del 30% de dichas muertes y
un 8% es atribuido a grupos particulares clandestinos de “limpieza social”.
Las
investigaciones también han establecido que entre los presuntos culpables figuran policías
vinculados a grupos particulares y clandestinos de “limpieza social”, procediéndose de
inmediato a su enjuiciamiento penal. Los resultados de las distintas acciones tienden a ser
evidentes y decisivos en el mediano y largo plazo, aunque ya existen valiosos resultados de
corto plazo.
Ha sido una preocupación del Estado investigar los casos de muerte de menores y acabar
con cualquier forma de impunidad. El Presidente de la República ha reconocido ante la
comunidad nacional e internacional que en Honduras está sucediendo el fenómeno de
muerte violenta de jóvenes, muchos de ellos vinculados a pandillas, así como su
compromiso con la investigación.
El Estado ha adoptado diversas medidas para la prevención de la muerte de menores y la
violencia relacionada con las pandillas: la creación del Programa Nacional de Prevención,
Rehabilitación y Reinserción Social de personas vinculadas a pandillas; la intervención y
reestructuración del IHNFA; la gestión de cooperación internacional para la ejecución de
proyectos de readecuación metodológica y de infraestructura social de los centros de
internamiento de niños y niñas bajo la responsabilidad del IHNFA; el ofrecimiento de
oportunidades a más de 600 niños y niñas de la calle o en situación de riesgo para ser
atendidos en instituciones de España y un número mayor que es atendido nacionalmente,
así como a más de un millón de niños beneficiados por el Programa de Merienda Escolar; la
readecuación de la infraestructura de los centros penales, y la ejecución de programas de
rehabilitación y remoción de tatuajes en las granjas penales y en algunos centros
penitenciarios.
c)
Ricardo Rolando Díaz Martínez, supervisor general de la Secretaría de
Seguridad, asignado a cargo de la Unidad Especial de Investigación de
Muerte de Menores
La Unidad Especial de Investigación de Muertes de Menores tiene por función investigar
todos los casos de muertes de personas menores de 21 años de edad con características o
patrones considerados como ejecuciones. El equipo tiene a cargo alrededor de 1,016
expedientes asignados de homicidios, dentro de los cuales un promedio de 186 han sido
remitidos a los Fiscales del Ministerio Público.
Informes mensuales con los resultados de las actividades investigativas son rendidos a la
Comisión Interinstitucional de Protección a la Niñez y la Infancia, órgano superior a la
Unidad Especial. Mediante la cooperación con organizaciones no-gubernamentales se ha
logrado establecer algún tipo de protección testifical a declarantes o personal conocedores