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187. Teniendo en cuenta lo anterior, así como los hechos expuestos supra (párrs. 75 a 105), la
Corte constata que las once mujeres fueron sometidas a las siguientes formas de violencia,
incluida la violación sexual:
1. Yolanda Muñoz Diosdada: fue golpeada, pateada, insultada, halada del cabello,
maltratada y amenazada de muerte y desaparición al momento de ser detenida. En
el traslado al penal fue manoseada por un policía quien le levantó la blusa y “le apretó
y pellizcó los pezones”, le removió la ropa interior, “le tocó y rasguñó la vagina”. Al
llegar al CEPRESO, nuevamente la golpearon, halaron de los cabellos y patearon, así
como la hicieron desnudarse en frente de múltiples personas para ser revisada.
2. Norma Aidé Jiménez Osorio: fue golpeada y dejada semi-desnuda al momento de su
detención. Durante los traslados, le caminaron por encima, le tocaron y golpearon en
los glúetos y la amenzaron con violarla. En el segundo vehículo en el que fue
trasladada al penal, varios policías “tomaron turnos” introduciendo sus dedos en su
vagina y ano, otros introdujeron su lengua en su boca, la manosearon y le apretaron
los pechos y pezones.
3. María Patricia Romero Hernández: fue golpeada, insultada y amenazada de agresión
al momento de su detención. En la Subprocuraduría de Texcoco fue golpeada,
amenazada de violación y sometida a insultos sexualizados. En el traslado, varios
policías “h[icieron] de [ella] lo que qu[isieron]”, le apretaron los senos, halaron los
pezones y le tocaron los genitales por encima del pantalón. Luego en el CEPRESO la
golpearon nuevamente y lanzaron violentamente contra una pared.
4. Mariana Selvas Gómez: fue golpeada, pateada, insultada y halada del cabello al
momento de su detención. En el traslado al penal, la acostaron boca bajo y le apilaron
a múltiples personas encima por lo que se le dificultaba respirar. La golpearon,
patearon y empujaron, le dieron puñetazos, la amenazaron con que la iban a matar,
así como la insultaron por ser mujer. Un policía “le metió las manos entre las piernas
y le frotó por encima del pantalón”, le pellizcó “las nalgas, la vagina, e incluso le
metió sus dedos en la vagina”. Luego otro policía la manoseó, le metió las manos en
la ropa, le rompió la ropa interior y le pellizcó los pezones. En el CEPRESO la siguieron
golpeando e insultando hasta llegar a la sala de visitas.
5. Georgina Edith Rosales Gutiérrez: fue golpeada, halada del cabello, sometida a
insultos sexualizados y maltratada al momento de su detención. Durante el traslado,
fue golpeada nuevamente, empujada, amenazada de ser violada analmente y de
muerte, manoseada por un policía “colocó sus manos entre sus glúteos, le apretó la
vagina, la pellizcó y la lastimó, además le apretó los senos por debajo de la blusa”,
le apilaron personas encima y nuevamente golpeada e insultada. En el CEPRESO,
además de lo anterior, fue obligada a desnudarse frente a cuatro médicos para una
revisión.
6. Ana María Velasco Rodríguez: fue golpeada, halada del cabello, pateada, sometida a
insultos sexualizados y maltratada al momento de su detención. En el trayecto, fue
nuevamente golpeada, le tocaron “los pechos, la vagina y los glúteos” al mismo
tiempo que la insultaban de “perra” y “puta”, un policía le introdujo su pene en la
boca y la forzó a hacerle sexo oral y con la mano, mientras otros dos policías le
tocaban los senos y la vagina. Luego, otro policía la forzó nuevamente a hacerle sexo
oral y otros dos policías “la siguieron manoseando” y le metieron sus dedos en la
vagina bruscamente, rompiendo su ropa interior, mientras la amenazaban con
mayores violaciones. En el CEPRESO, además de lo anterior, nuevamente la
golpearon, empujaron y patearon.
7. Suhelen Gabriela Cuevas Jaramillo: fue golpeada, manoseada y sometida a insultos
sexualizados al momento de su detención. Un policía la semidesnudó, le tocaron el
pecho, los gluteos y le pellizcaron los senos, así como trataron de quitarle los
pantalones, pero cuando “cerr[ó] las piernas[, el policía s]e las abr[ió] con las botas
y [le] pate[ó] la vagina”. Durante el traslado al penal, varios policías le pellizcaron
los senos, le “jala[ron] el pantalón”, le apilaron a personas encima y la golpearon al
azar. Le “jala[ron] el brasier”, dejándola con los senos descubiertos, se los pellizcaron