-4quien corresponde evaluarlas y resolver de acuerdo a lo establecido en dicha norma. En
primer término, esta Presidencia constata que las solicitudes de asistencia del Fondo fueron
realizadas en la debida oportunidad procesal. De igual modo, advierte que los
representantes hicieron las solicitudes en nombre de las presuntas víctimas. En efecto, el
Presidente reitera que son las presuntas víctimas las que deben beneficiarse del Fondo de
Asistencia9.
5. La solicitud planteada por CEJIL se fundamenta en la “precariedad socioeconómica” de
la presunta víctima Víctor Ancalaf Llaupe, quien “trabaja en actividades agrícolas en su
comunidad, [… y] la mayor parte de su actividad laboral se destina a la economía de
subsistencia”, a lo cual “se suma las dificultades para integrarse plenamente a la Comunidad
como consecuencia del estigma que el procesamiento y condena por conductas terroristas
significa”. Para sustentar dicha solicitud presentó, entre otra, un certificado de “acreditación
socioeconómica” emitido por la Dirección de Desarrollo Comunitario de la Municipalidad de
Collipulli de Chile respecto de la situación del señor Ancalaf Llaupe y su grupo familiar10.
CEJIL detalló que la presunta víctima Víctor Ancalaf solicita ayuda del Fondo de Asistencia
para cubrir: (i) gastos de viaje “de las personas que la Corte llame a declarar en audiencia,
incluyendo a Victor Ancalaf, y a los testigos y peritos que la Corte estime pertinente
escuchar de forma oral”; (ii) “[g]astos de notario derivados de las declaraciones de
[presuntas] víctimas, testigos y peritos que la Corte considere pertinente recibir por
affidávit”, y (iii) “[g]astos y viaje” para la realización del peritaje de la psicóloga Vargas.
6. La solicitud planteada por la FIDH para que las presuntas víctimas Pascual Pichún
Paillalao y Florencio Jaime Marileo Saravia reciban asistencia para sufragar “los gastos
correspondientes a [su] comparecencia ante la C[orte]” se fundamenta en que “son
agricultores, comuneros mapuche, insertos en una economía de subsistencia y no cuentan
con ingresos suficientes para solventar su traslado y permanencia en el lugar del Juicio”.
Para sustentar la solicitud presentó las declaraciones escritas de dichas presuntas víctimas
en relación con sus recursos económicos11. Asimismo, la FIDH explicó que las presuntas
víctimas “fueron representadas gratuitamente, durante toda la tramitación interna […] por
abogados de la Defensoría Penal Pública y, para efectos de la tramitación del caso seguido
ante la Comisión Interamericana […] han sido representados por abogados ad honorem, así
como por la FIDH”. Además, indicó que “[e]l presupuesto de la FIDH correspondiente a la
litigación de [este] caso […] está asignado a financiar la participación e intervención en las
audiencias ante la Corte IDH de [tres] abogados […, de otras dos presuntas víctimas12], y
dos peritos”, y que “[p]or estos motivos la FIDH no cuenta con los recursos necesarios para
asumir los gastos correspondientes a la comparecencia ante la [Corte] de [las presuntas
víctimas] Pascual Pichun y Jaime Marileo”.
9
Cfr. Caso González Medina y otros Vs. República Dominicana. Resolución del Presidente de la Corte de 23
de febrero de 2011, Considerando octavo, y Caso Masacres de El Mozote y lugares aledaños vs. El Salvador.
Resolución del Presidente de la Corte de 1 de diciembre de 2011, Considerando décimo.
10
En dicho certificado suscrito el 17 de enero de 2012 se acredita que el grupo familiar del señor Ancalaf
Llaupe se encuentra “en el 1° quintil más vulnerable de la población” y “actualmente se encuentra en el […]
Sistema de Protección Social Chile Solidario”. CEJIL también presentó copia de una tarjeta del señor Ancalaf para
su acceso a los servicios de salud como carente de recursos, y aportó información sobre las tazas de pobreza e
indigencia que afectan a los mapuche en Chile.
11
En su declaración de 20 de diciembre de 2011 la presunta víctima Florencio Jaime Marileo Saravia afirma
“no ten[er] los recursos económicos suficientes para financiar [su] viaje a las Audiencias de la Corte
Interamericana en Costa Rica”. En su declaración de 11 de enero de 2012 la presunta víctima Pascual Pichún
Paillalao afirma “no tener los recursos suficientes para viajar a Costa Rica para participar en las audiencias del
caso”.
12
Juan Patricio Marileo Saravia y José Hunechunao Mariñán.