-17El Colegio Médico sólo asume la defensa de algún agremiado cuando el caso se
refiera a la criminalización del acto médico, ya que afecta directamente al cuerpo
colegiado y a principios fundamentales de la naturaleza de la profesión médica.
Los familiares de la doctora De La Cruz Flores informaron de su detención a la
AMSSOP y al Colegio Médico cuando el testigo se desempeñaba como directivo de
ambos. A través de la familia de la presunta víctima, específicamente su madre y
su hermana Alcira, el testigo se ha mantenido informado de su detención,
proceso y condena.
Cuando era directivo de la AMSSOP, dicha asociación apoyó el caso de la doctora
María Teresa De La Cruz Flores a través de comunicados y peticiones a las
diversas instancias públicas y jurisdiccionales. A pesar de que el Colegio Médico
no apoya con asesoría legal directa a sus miembros cuando se trata de casos
ante las instancias internas, se brindó asesoría a los familiares de la doctora De
La Cruz Flores para la defensa de su caso, este apoyo fue básicamente ante las
instancias internacionales.
En este sentido, el Colegio Médico encargó al señor Javier Ríos Castillo, asesor
legal del Colegio, asumir la defensa de la doctora De La Cruz Flores para lo cual
participó en la audiencia ante la Comisión Interamericana en Washington, junto a
su representante legal, la señora Carolina Loayza Tamayo. El señor Javier Ríos
argumentó sobre la no criminalización del acto médico. Los gastos del asesor,
pasajes aéreos y viáticos fueron asumidos por el Colegio Médico, bajo iniciativa
unánime del Consejo Nacional del Colegio.
El testigo visitó en dos oportunidades a la doctora De La Cruz Flores, y en una
ocasión estuvo acompañado por el doctor Vidal Rivadeneyra, en ese momento
Decano del Colegio Médico, y por el Congresista de la República doctor Víctor
Velarde Arrunátegui. Las visitas se llevaron a cabo en una sala especial aparte,
pero se podía observar “la situación de precariedad en que se encontraba la
doctora De La Cruz, no contando con las mínimas condiciones”. Su situación y el
trato que recibía mejoró a la salida de la dictadura del Gobierno del señor Alberto
Fujimori. Durante esas visitas le llevaron revistas médicas, así como algunos
implementos y material médico, pero no le consta si a la doctora De La Cruz
Flores les fueron entregadas o le permitieron mantenerlas consigo.
Las condiciones de detención para los privados de libertad en casos de terrorismo
fueron muy difíciles: aislamiento e imposibilidad de ver a sus seres queridos, ya
que se les permitió sólo la visita de un familiar por mes, a través de locutorio, lo
cual presentaba muchas limitaciones para la comunicación. La doctora De La
Cruz Flores no pudo ver crecer a sus hijos ni ejercer su profesión, hechos que la
golpearon mucho moralmente. El testigo se conmovió profundamente durante las
visitas por la condición física y anímica en la que se encontraba la doctora De La
Cruz Flores, quien además presentaba una enfermedad en las vías respiratorias,
bronquial y alérgicas adquiridas en la cárcel.
Durante la época del señor Fujimori, se encarceló “a un número importante de
médicos por ejercer el acto médico, acusándolos injustamente con el delito de
terrorismo y [se] justificó su encarcelamiento a través de las estrategias legales
[...] y tribunales [‘]sin rostro[’]”. El testigo mencionó el caso, similar al presente,
del doctor César David Rodríguez, quien estuvo siete años detenido y que con el
apoyo del gremio médico fue liberado, al ser absuelto, no indultado. El Estado