-29186. Entre las pruebas documentales presentadas por las partes, la Comisión y la interviniente
común remitieron declaraciones testimoniales y dictámenes periciales escritos, en respuesta a lo
dispuesto por el Presidente en su Resolución de 24 de mayo de 2006 (supra párr. 65). Además,
otro grupo de representantes, que no es la interviniente común, aportó declaraciones
testimoniales requeridas por el Presidente como prueba para mejor resolver en dicha Resolución
(supra párr. 65). Finalmente, la interviniente presentó una declaración testimonial escrita que no
había sido requerida por el Presidente y solicitó su admisión (supra párr. 82). Dichas
declaraciones y dictámenes se resumen a continuación:
Testimonios
a)
Propuestos por la interviniente común:
1.
Michael Stephen Bronstein, interno del Penal Miguel Castro Castro a la
época de los hechos
Es ciudadano británico y durante la época de los hechos estuvo recluido en el Penal Miguel
Castro Castro en el pabellón 6A.
Las mujeres sospechosas de pertenecer a Sendero Luminoso se encontraban recluidas en el
pabellón 1A. Era conocido en la prisión que las autoridades habían decidido reubicar a las
mujeres presas por delitos contra la seguridad en una nueva prisión de alta seguridad. Existían
rumores sobre la realización de una requisa de grandes proporciones. El 6 de mayo de 1992 fue
despertado por fuertes explosiones, provenientes del pabellón 1A, las cuales continuarían los días
siguientes. La policía lanzaba granadas desde el techo, que explotaban afuera de las ventanas
para mantener a los internos lejos de éstas; también lanzaba granadas fulminantes desde
helicópteros a través de los ventiladores, que transportaban más soldados al interior del penal.
Por la intensidad del ataque durante el primer día cree que la intención era matar a las mujeres.
Éstas trataron de huir por los conductos al pabellón 4 para salvar sus vidas.
El tercer día los eventos se intensificaron. Las autoridades juntaron a los prisioneros de los
pabellones 6A, 6B y 5, y fueron obligados a salir al patio a sentarse en fila sin moverse durante
18 horas. Durante ese tiempo el testigo pudo escuchar en las noticias que el entonces Presidente
Fujimori no tenía intención de negociar. Hacia el final del “operativo” el testigo escuchó que el
Coronel Cajahuanca, quien estaba al mando de la operación, dió la orden de matar a todos los
que se estaban rindiendo. Después, los internos volvieron al pabellón 6A. El pabellón 1A estuvo
cerrado durante dos o tres meses para ser reconstruido.
Debido a que perteneció al ejército inglés y recibió instrucción sobre armamentos, conoció las
armas que fueron utilizadas en los días del ataque al penal, las cuales tenían por objeto causar el
mayor daño posible. También reconoció a los uniformados que participaron en el ataque, quienes
además de pertenecer a la Policía y al Ejército, formaban parte de las fuerzas especiales de
asalto.
Considera que el asalto a las mujeres fue premeditado. La fuerza fue usada en escala masiva y
estaba diseñada para causar tantos muertos y heridos como fuera posible.
2.
Edith Tinta, madre de la presunta víctima Mónica Feria Tinta
Se refirió a la detención de su hija, quien fue trasladada al Penal Castro Castro una semana antes
de los sucesos. Después de los hechos en el penal, su hija Mónica continuó recluida e
incomunicada sin que sus familiares pudieran suministrarle ropa, alimentos o libros.