-34crónico lumbar, pérdida de la capacidad para ver con su ojo derecho, y heridas en su brazo
izquierdo.
9.
Jesús Ángel Julcarima Antonio, presunta víctima
Se refirió a su detención y traslado al Penal Castro Castro el 8 de noviembre de 1991. Su
condición legal era de inculpado, no había sido juzgado ni le habían formalizado los cargos. Tras
algunas noticias en la prensa peruana que indicaban que dentro del penal habían armas y
túneles, los reclusos fueron sometidos a una minuciosa revisión donde quedó claro que no
poseían armas ni había túneles construidos por los reclusos en el penal.
Los hechos se iniciaron en la madrugada del 6 de mayo de 1992 cuando se escucharon
explosiones en el pabellón 1A, donde se encontraban las mujeres. Los internos se trasladaron a
dicho pabellón por los conductos, para socorrer a las internas. Cuando llegaron olía a pólvora, se
sentía un ardor en la garganta y no se podía respirar. Había muertos y heridos. A causa de los
disparos que hacían los militares desde el techo hacia el pabellón 1A murió Marcos Calloccunto y
quedo gravemente herido Víctor Javier Olivos Peña. El testigo fue herido a causa de una bomba,
situación que se le complicó con la tuberculosis que ya padecía. En estos hechos también resultó
herido Jesús Villaverde.
Durante el tiempo del ataque los internos no recibieron alimentos, agua, ni atención médica.
Algunos heridos murieron por no recibir atención. Los agentes estatales mataron a personas
selectivamente, tal como a Janet Talavera. Después de soportar cuatro días de ataques, los
sobrevivientes fueron trasladados a la zona llamada “tierra de nadie”. Se les obligó a permanecer
desnudos a la intemperie, acostados boca abajo y no podían utilizar el baño. Además fueron
golpeados y pisoteados. El testigo no recibió atención médica, y permaneció más de 15 días con
la misma ropa.
Durante los siguientes meses continuaron las torturas. Como castigos los obligaban a cantar el
himno nacional del Perú, cuya primera estrofa dice “somos libres”, a los alimentos les echaban
kerosene, alcanfor y pellejo de ratas. Los mantenían encerrados 23 horas y media al día, las
visitas eran restringidas, estaba prohibido trabajar, cantar, hacer ejercicio y desarrollar cualquier
actividad dentro del penal.
Como consecuencia de lo ocurrido en el penal, se perjudicaron sus relaciones sentimentales, su
salud empeoró. Se agravó la tuberculosis que ya padecía, perdió los dientes y en gran medida su
visión, contrajo alergias a la humedad y problemas digestivos. Su familia también sufrió como
consecuencia de los hechos. Sus padres sufrieron quebrantos de salud, y los recursos económicos
que se iban a destinar a sus hermanos se utilizaron en él, razón por la cual los hermanos no han
podido realizar sus estudios.
b)
10.
Requeridos como prueba para mejor resolver por el Presidente:
Nieves Miriam Rodríguez Peralta, presunta víctima
En “días previos al 6 de mayo se llevó a cabo una ‘inspección’ en la cual consta que no hubo
ninguna clase de armas [o] ‘Resistencia armada’ para justificar el delito de genocidio de acuerdo
a las leyes peruanas en contra del grupo de prisioneros de los pabellones 1A y 4B acusados de
pertenecer al Partido Comunista del Perú”.