17
41.
El Ecuador manifestó en su escrito de alegatos finales, en relación con la
detención del señor Suárez Rosero, que “[le s]orprende [...] que el sindicado haya
descrito un espantoso escenario de detención y arresto y que, sin embargo, sea la
única persona que haya recurrido a la Comisión para demostrar tales monstruosos
hechos”.
42.
Los incisos 2 y 3 del artículo 7 de la Convención Americana establecen que
2.
Nadie puede ser privado de su libertad física, salvo por las causas y en
las condiciones fijadas de antemano por las Constituciones Políticas de los
Estados partes o por las leyes dictadas conforme a ellas.
3.
43.
Nadie puede ser sometido a detención o encarcelamiento arbitrarios.
La Corte ha dicho que nadie puede ser
privado de la libertad personal sino por las causas, casos o circunstancias
expresamente tipificadas en la ley (aspecto material), pero, además, con
estricta sujeción a los procedimientos objetivamente definidos por la misma
(aspecto formal) (Caso Gangaram Panday, Sentencia de 21 de enero de 1994.
Serie C No. 16, párr. 47).
Respecto de los requisitos formales, la Corte advierte que la Constitución Política del
Ecuador dispone en su artículo 22.19, inciso h que:
[n]adie será privado de su libertad sino en virtud de orden escrita de autoridad
competente, en los casos, por el tiempo y con las formalidades prescritas por
la ley salvo delito flagrante, en cuyo caso tampoco podrá mantenérsele sin
fórmula de juicio por más de veinticuatro horas. En cualquiera de los casos,
no podrá ser incomunicado por más de veinticuatro horas
y que, de acuerdo con el artículo 177 del Código de Procedimiento Penal del Ecuador
[e]l juez podrá dictar auto de prisión preventiva cuando lo creyere necesario,
siempre que aparezcan los siguientes datos procesales:
1. Indicios que hagan presumir la existencia de un delito que merezca
pena privativa de libertad; y,
2. Indicios que hagan presumir que el sindicado es autor o cómplice
del delito que es objeto del proceso.
En el auto se precisarán los indicios que fundamentan la orden de
prisión.
44.
En el presente caso no fue demostrado que el señor Suárez Rosero haya sido
aprehendido en delito flagrante. En consecuencia, su detención debió haberse
producido en virtud de una orden emitida por una autoridad judicial competente. Sin
embargo, la primera actuación judicial respecto de la privación de libertad del señor
Suárez Rosero fue de fecha 12 de agosto de 1992 (supra, párr. 34, aparte i), es
decir, más de un mes después de su detención, en contravención de los
procedimientos establecidos de antemano por la Constitución Política y el Código de
Procedimiento Penal del Ecuador.